La imprudencia al volante volvió a dejar una escena alarmante en las últimas horas. Esta vez ocurrió sobre la Autopista Buenos Aires-La Plata, donde un comerciante de 53 años que manejaba con un alto nivel de alcohol en sangre atropelló a un policía motorizado que participaba de un operativo especial por el fin de semana patrio.
El hecho ocurrió ayer en el kilómetro 17,5, a la altura de Berazategui, mientras efectivos de la Policía Vial desarrollaban el operativo “Conmemoración Día de la Revolución de Mayo 2026”, desplegado para reforzar controles y prevención durante el movimiento vehicular por el feriado.
Según se informó oficialmente, una pareja de policías motorizados circulaba por la banquina cumpliendo funciones cuando, por motivos que ahora son materia de investigación, uno de ellos fue embestido por una Ford Maverick que avanzaba por el mismo sector.
El impacto fue violento. El efectivo atropellado sufrió diversos traumatismos y debió ser asistido de urgencia por una ambulancia que lo trasladó al Hospital Evita Pueblo. Afortunadamente, las autoridades confirmaron que permanecía consciente y fuera de peligro, aunque el caso generó preocupación entre sus compañeros.
Detrás del volante iba un comerciante de 53 años, quien fue sometido al test de alcoholemia minutos después del choque. El resultado fue contundente: 1,82 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que supera ampliamente el límite permitido y que refleja el riesgo extremo con el que circulaba. Pero ese dato no fue el único que agravó la situación.
De acuerdo al relato de testigos, antes del impacto el conductor ya venía manejando de manera imprudente, realizando maniobras que llamaron la atención de otros automovilistas y que anticipaban un desenlace que pudo haber sido mucho peor. La secuencia vuelve a poner en discusión una problemática que persiste en las rutas y calles bonaerenses: la combinación de alcohol y volante, una fórmula que cada año provoca accidentes y muertes evitables.
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