La fiscal Viviana Arturi, que encabeza la acción pública en el juicio oral por el crimen de Ayelén Arredondo en Altos de San Lorenzo, ocurrido en abril de 2021, sostuvo que la estudiante de Derecho de la UNLP fue atacada en el marco de un robo y que el autor -Marcelo Alejandro Saleh- le dio muerte en busca de garantizarse la impunidad.
Según fuentes judiciales, la doctora Arturi definió el cuadro técnico jurídico como un “homicidio crimins causa”. Sin embargo, la defensa del imputado confeso pidió una calificación menor.
Fue con los alegatos finales de las partes, que el proceso entró en su etapa decisiva en nuestra ciudad.
Los mismos voceros explicaron que la doctora Arturi, con el escenario planteado, solicitó la pena de prisión perpetua para Saleh, de profesión remisero.
La audiencia se desarrolló ante el Tribunal Oral en lo Criminal V, que en los próximos días dará a conocer el veredicto sobre el acusado, detenido desde el mismo día del hecho.
Según la acusación, Saleh ingresó a la vivienda familiar de la calle 75 entre 21 y 22 con fines de robo y, al encontrarse con Ayelén dentro de la casa, decidió asesinarla para evitar ser reconocido y posteriormente denunciado.
Durante el debate oral, el propio imputado reconoció haber ingresado a la vivienda para robar y admitió haber golpeado a la víctima con una barreta de hierro.
En su declaración, sostuvo que el ataque ocurrió durante un forcejeo inesperado y afirmó que comenzó a “barretear para todos lados”.
Sin embargo, la fiscal consideró que las lesiones sufridas por la joven y la violencia del ataque resultan incompatibles con esa versión.
La autopsia determinó que Ayelén murió a causa de severos traumatismos craneales producidos con un elemento contundente.
La postura de la defensa La defensa oficial, encabezada por Juan Manuel Fernández, rechazó la calificación de homicidio criminis causa y pidió que el caso sea considerado como “homicidio en ocasión de robo”, una figura penal que contempla una pena temporal y menor a la prisión perpetua.
El defensor argumentó que no quedó acreditado que Saleh hubiera matado con el objetivo específico de asegurar el robo o evitar ser identificado, sino que la muerte ocurrió en el contexto de un episodio violento derivado del ilícito.
El crimen ocurrió el 10 de abril de 2021, en plena pandemia. De acuerdo con la investigación, Saleh había trasladado horas antes a los padres de la víctima hasta la Unidad Penitenciaria 42 de Florencio Varela, donde visitaban a otro hijo detenido. Por eso regresó pensando que no había nadie, aunque todo terminó de la peor forma. En un asesinato.
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