La búsqueda de los cinco pescadores desaparecidos en el Río de la Plata continuó ayer sin resultados, en el marco de un operativo contrarreloj a más de 48 horas de que perdieran contacto con tierra.
Como este diario informó en su edición de ayer, el domingo por la mañana la embarcación deportiva partió desde la costanera de Hudson, pero no regresó al puerto.
Prefectura Naval se encuentra abocada a los rastrillajes en el lugar y para intensificar la búsqueda desplegó un semirrígido, el GC-73 Cabo Corrientes, el GC-75 Bahía Blanca, el avión PA-62 y medios terrestres para patrullar la zona costera y la franja del Río de la Plata, comprendida entre el Puerto de Buenos Aires y la ciudad de Ensenada.
Conforme a la información oficial, la lancha, denominada “Chamigo-Ho”, contaba con chalecos salvavidas, sistema GPS, bengalas y radio VHF, al tiempo que todos los tripulantes llevaban celulares.
Aún así, el domingo por la tarde-noche dejaron de emitir señal y sus familiares no lograron volver a tener comunicación, por lo que de manera inmediata se dio aviso a las autoridades.
Se explicó que el destino era la franja costera del Río de la Plata para realizar pesca deportiva de pejerrey y que, al caer la noche, no había regresado al lugar donde sus ocupantes habían dejado estacionados sus vehículos.
Entre los tripulantes se encuentran dos hermanos, el conductor de embarcación y dos tripulantes más. Si bien eran conocedores de la zona y fanáticos de la pesca, no eran profesionales.
Carlos Kovach, de 60 años, es uno de los dos hermanos que integraban la tripulación. Según la descripción, se trata de un hombre de tez blanca, 1,89 metros de altura, contextura delgada, semicalvo, con barba candado y ojos marrones.
Su hermano, Claudio Kovach, tiene 50 años, también de tez blanca, 1,79 metros de altura y contextura delgada. Lo distinguen dos tatuajes: un águila en un hombro y un tigre en el otro. Los dos hermanos forman el núcleo más reconocible del grupo desaparecido.
El conductor de la embarcación es Alejandro Boscardin, de 28 años, el más joven de los cinco. Los otros dos tripulantes son Damián Giubu, de 42 años, y Sebastián Romegialli, cuya edad no fue informada, pero que es oriundo de Berazategui.
Fernando Rodríguez, jefe de Servicio de Tráfico Marítimo de la Prefectura Naval Argentina, mencionó que las condiciones del tiempo el domingo no explican lo ocurrido.
El funcionario descartó que el mal tiempo sea una hipótesis de trabajo: “Las condiciones de viento y las condiciones del clima del domingo eran muy, muy buenas. No barajamos esa posibilidad de que hayan tenido un problema a partir de mal tiempo”.
La teoría que sí maneja la Prefectura es que la embarcación pudo haber derivado por efecto de la corriente hacia un sector diferente al que los pescadores tenían previsto.
“En algún momento podrían haber derivado, podrían haberse trasladado por efecto de la corriente hacia un sector diferente al que ellos estaban planeando pasar su actividad de pesca, y luego ahí podrían haber tenido un inconveniente”, explicó.
El área de búsqueda actual abarca 60 por 15 kilómetros, y las proyecciones para las próximas horas apuntan a extenderla hacia el sureste.
Trascendió que la señal de alerta se extendió a la parte uruguaya del río, para contemplar la posibilidad de que la embarcación hubiera derivado hacia ese sector.
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