Una familia destruida, cinco víctimas fatales y una escena que todavía genera conmoción en la Región. El choque ocurrido en el kilómetro 53 de la Ruta Provincial N°6, en el partido de San Vicente, arrojó nuevos y estremecedores detalles reflejan la magnitud del siniestro provocado por un joven de 28 años que circulaba a altísima velocidad.
Micaela Cramer, quien viajaba por la misma ruta junto a su esposo y sus dos hijos, fue una de las primeras personas en arribar al lugar tras el impacto. Su relato es clave para reconstruir los instantes previos y posteriores a la tragedia. Según la mujer, apenas unos segundos antes de la colisión, la camioneta conducida por el acusado "los sobrepasó a una velocidad estimada de 180 kilómetros por hora".
Al avanzar unos metros, la familia testigo se encontró con la postal del horror: el Peugeot 207 blanco en el que viajaban los fallecidos había quedado reducido a un amasijo de hierros retorcidos. "Cuando me acerqué, ya se veía que no había nadie con vida", lamentó Cramer en diálogo con TN al recordar el estado en el que quedaron los ocupantes del vehículo menor.
Sin embargo, el dolor se profundizaría al notar una presencia pequeña en medio del desastre. "Prendí la linterna del celular y ahí me di cuenta de que había un bebé", recordó. En ese momento, un bombero que circulaba de civil por la zona se sumó a las tareas de rescate, logrando extraer al lactante con la esperanza de que pudiera sobrevivir. Aunque fue derivado de urgencia al hospital de San Vicente, el pequeño falleció a los pocos minutos debido a la gravedad de sus heridas.
Tras el impacto, el conductor de la camioneta descendió de su rodado y, según el testimonio de la mujer, mantuvo una actitud de shock y reconocimiento inmediato. "Salió caminando, miraba los autos y se agarraba la cabeza. Repetía: 'No, mirá lo que hice'", detalló la testigo, añadiendo que luego se sentó a un costado de la ruta, sobre el pasto, para observar la escena sin intención de acercarse a los cuerpos.
En el lugar, además, los peritos detectaron marcas de frenado y arrastre de aproximadamente cien metros sobre la cinta asfáltica, un elemento que también será analizado para reconstruir la secuencia exacta del hecho.
Alumno de la UNLP
El conductor de la Amarok fue identificado como L.P., de 28 años, con domicilio en Quilmes. Aunque vive en esa ciudad, voceros confirmaron a EL DIA que se trata de un estudiante de Ingeniería Agronómica de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, un dato que le dio inmediata repercusión local al caso.
Además, de acuerdo con la información incorporada al expediente, también trabajaría en un establecimiento rural de la zona de San Vicente.
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción descentralizada de San Vicente, perteneciente al Departamento Judicial La Plata, con intervención del Juzgado de Garantías N° 8 de Cañuelas, a cargo de Martín Miguel Rizzo.
Según indicaron a este medio, en las últimas horas el acusado fue indagado y decidió negarse a declarar. Tras esa audiencia, la Justicia convirtió formalmente su aprehensión en detención y lo imputó por “homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo automotor, con culpa temeraria, en exceso de velocidad”, una figura que agrava seriamente su situación procesal.
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