La inseguridad volvió a encender las alarmas en Gorina tras el violento robo que sufrió una odontóloga cuando llegaba a su vivienda después de una jornada laboral. El hecho trascendió en las últimas horas a partir de la denuncia radicada por la víctima, quien además advirtió que en la zona es frecuente la presencia de motociclistas sospechosos que merodean las cuadras observando los movimientos.
Según indicaron voceros a EL DIA, la profesional, de 43 años, arribó a su domicilio de la zona de 139 entre 507 y 508 a bordo de su vehículo. Tras estacionar, se disponía a ingresar a la propiedad cuando advirtió una situación que le generó desconfianza.
De acuerdo con su relato, en la esquina observó dos motocicletas con dos ocupantes cada una. Los cuatro sujetos permanecían atentos a sus movimientos. Ante el temor de ser víctima de un delito, decidió no entrar a la casa e intentó volver rápidamente a su vehículo para resguardarse.
Sin embargo, no llegó a tiempo. Una de las motos se colocó a su lado y los delincuentes comenzaron a gritarle de manera agresiva para que entregara sus pertenencias. En cuestión de segundos, los asaltantes lograron apoderarse de su cartera, documentación personal, tarjetas bancarias, dinero en efectivo y su celular.
Entre los elementos sustraídos figuraban su licencia de conducir, matrículas profesionales, tarjetas de distintos bancos, una credencial docente de la Universidad Nacional de La Plata, entre otros elementos de valor.
Consumado el ataque, los cuatro ladrones escaparon en las motocicletas por calle 139 en dirección a 501, sin dejar rastros. La víctima aseguró que quedó en estado de shock durante varios minutos y que debió solicitar ayuda a un vecino. Luego comenzó una carrera contrarreloj para bloquear cuentas bancarias y tarjetas, ya que los delincuentes tenían acceso a información sensible a través del teléfono robado.
Según denunció, poco después detectó movimientos sospechosos. Con una de sus tarjetas se concretó una compra, mientras que otros consumos por montos mucho mayores fueron rechazados por los sistemas de seguridad de las entidades financieras. La causa quedó caratulada como robo y es investigada por la Justicia. En paralelo, la víctima expresó una preocupación que, según sostuvo, comparten otros habitantes de Gorina: la reiterada presencia de motociclistas que merodean las calles durante la noche.
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