En la previa del clásico 193 se armó revuelo por una gran cantidad de sal que apareció en los alrededores de UNO. En ese sentido, las supuestas acusaciones de los hinchas del Pincha apuntan a que hinchas de Gimnasia quisieron "mufar" a Estudiantes a menos de 24 horas del encuentro.
Sin dudas no sería la primera vez que esto ocurre en la previa de un clásico platense, ya que es una forma de poder "mufar" al rival en uno de los partidos mas importantes del año para ambas instituciones.
En esta ocasión, una considerable cantidad de sal fina fue derramada sobre los accesos a las tribunas populares de la Avenida 57. De inmediato, las acusaciones en redes sociales por parte de los simpatizantes del Pincha apuntaron a la parcialidad del Lobo, interpretando la maniobra como una maniobra para "mufar" al local antes del encuentro.
La idea de que derramar sal atrae la mala suerte es una de las supersticiones más extendidas en la cultura popular. Su trasfondo histórico se remonta a los tiempos del Antiguo Imperio Romano, época en la que la sal era un recurso escaso, estratégico y sumamente codiciado, utilizado incluso como método de pago o moneda de cambio (de allí la raíz etimológica de la palabra salario). Perderla o tirar al suelo un insumo tan valioso era considerado un presagio trágico.
Ante el hallazgo en UNO, no fueron pocos los hinchas del Pincha que apelaron a la memoria emotiva para recordar cómo gestionaba estas situaciones una de las máximas figuras de la historia del club: Carlos Salvador Bilardo.
Durante su paso como director técnico en un partido en la cancha de Lanús, el "Narigón" advirtió que el banco de suplentes visitante había sido rociado con sal para condicionarlo. Lejos de achicarse, el DT soltó una de sus célebres e icónicas frases: “¿Sabés lo que es tener sal? Un país con sal, sabés cómo sube”. Instantes después, fiel a su estilo metódico y contracabalero, mandó a buscar un kilo de azúcar y lo desparramó exactamente por encima para "neutralizar" el hechizo.
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