Mientras la Selección argentina se prepara para afrontar este martes un nuevo desafío en el Mundial 2026, todas las miradas del conjunto egipcio apuntan a un nombre propio: Mohamed Salah. El delantero del Liverpool no solo es la máxima estrella de los "Faraones", sino también uno de los futbolistas más influyentes del planeta y un verdadero ídolo nacional.
En el duelo de octavos de final frente al equipo de Lionel Messi, Salah aparece como el principal argumento ofensivo de Egipto y el hombre llamado a marcar la diferencia. Su trayectoria, sus números y el enorme reconocimiento que despierta en su país explican por qué es considerado uno de los grandes referentes del fútbol africano.
De un pequeño pueblo egipcio a convertirse en estrella mundial
Mohamed Salah Hamed Mahrous Ghaly nació el 15 de junio de 1992 en Nagrig, un pequeño pueblo ubicado en la gobernación de Gharbia, al norte de Egipto. Desde muy joven mostró condiciones excepcionales para el fútbol y comenzó su carrera profesional en Al Mokawloon Al Arab.
Su talento rápidamente llamó la atención de Europa y en 2012 fue transferido al Basilea de Suiza. Ese fue el punto de partida de una carrera que luego lo llevaría a vestir las camisetas de Chelsea, Fiorentina, Roma y, finalmente, Liverpool.
Fue en el conjunto inglés donde alcanzó la consagración definitiva. Allí se convirtió en uno de los máximos goleadores de la historia del club, ganó la Liga de Campeones de Europa, la Premier League y numerosos títulos nacionales e internacionales, además de recibir múltiples distinciones individuales.
El fenómeno social que recibió casi un millón de votos en una elección presidencial
La dimensión de Salah en Egipto trasciende ampliamente el deporte. Su popularidad llegó a un punto inédito durante las elecciones presidenciales de 2018.
Aunque nunca fue candidato, cientos de miles de ciudadanos decidieron escribir su nombre en las boletas como forma de expresar su descontento con los postulantes oficiales. El resultado fue sorprendente: Salah reunió cerca de un millón de votos anulados, superando incluso al único rival del entonces presidente Abdel Fattah al-Sisi.
El episodio reflejó el enorme cariño y la admiración que despierta el futbolista entre los egipcios, quienes lo consideran un símbolo nacional tanto por sus logros deportivos como por sus acciones solidarias y su compromiso con distintas causas sociales.
El arma principal de Egipto para enfrentar a la Selección argentina
A sus 34 años, Salah continúa siendo el líder futbolístico y emocional de Egipto. Su velocidad, capacidad de desequilibrio, precisión para definir y experiencia en los grandes escenarios lo convierten en la principal preocupación para cualquier rival.
Frente a la Argentina, el delantero buscará aprovechar cada espacio que encuentre para intentar sorprender al campeón del mundo y conducir a su selección hacia una clasificación histórica a los cuartos de final.
Del otro lado estará Lionel Messi, en un duelo que promete reunir a dos de los futbolistas más influyentes de la última década. Aunque ambos comparten el reconocimiento mundial, para millones de egipcios Salah representa mucho más que una estrella del fútbol: es un verdadero emblema nacional cuyo impacto llegó incluso a las urnas.
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