¡Que difícil explicar este 1 a 1 de Gimnasia ante Argentinos Juniors! No por lo complejo del análisis sino por las dos caras tan distintas que mostró el equipo del Pata Pereyra. Tras el entusiasmo que generó el primer tiempo, en el que el Lobo dominó al Bicho y lamentó no haber liquidado el partido, el complemento generó una desazón importante porque dejó pasar la chance de dar un golpe importante sobre la mesa en un partido importante.
La igualdad, un buen resultado en la previa, dejó un extraño sabor. El gol de Agustin Auzmendi ratificó la superioridad tripera, que le ganó el primer tiempo en las ideas y en los hechos a un Argentinos con muchas dudas. La roja a Sebastián Prieto, que abría el camino a un triunfo claro, terminó siendo contraproducente. Si el planteo inicial de Pereyra superó a Nicolás Diez, los cambios del DT local cambiaron el partido en el segundo tiempo. Y tras el gol de Verón, el propio delantero estuvo cerca de darle al local una victoria impensada.
Queda claro que Nacho Fernández es el eje del equipo para jugar, hacer jugar y manejar desde adentro al equipo. Maximiliano Zalazar -de mayor a menor- y el buen momento de Auzmendi fueron socios ideales para el Flaco de Dudignac. En el segundo tiempo, esas sociedades desaparecieron cuando Gimnasia eligió defender y apostar a una contra que nunca salió en lugar de mantener la idea para que el local no se le fuera encima.
En el comienzo del juego, Argentinos Juniors intentó manejar el partido desde su idea basada en la tenencia de la pelota. El Lobo, por su parte, buscó salidas rápidas por los costados. Así, la primera acción de riesgo fue un zurdazo de Maximiliano Zalazar, que enganchó hacia adentro y sacó el remate bajo que se fue pegado al caño izquierdo de Cortés.
Gimnasia fue más profundo en esos primeros minutos, con centros de Pedro Silva y una búsqueda interesante desde la pelota quieta, dónde Nacho Fernández buscó desde un córner el disparo de Ignacio Miramón, que se fue desviado contra el poste derecho.
El Lobo planteó un partido inteligente, cortando los circuitos de juego del Bicho en la mitad de la cancha. Y el premio llegó a los 25 minutos cuando Nacho Fernández le filtró una pelota bárbara a Agustín Auzmendi, que definió a la derecha del arquero Cortés y puso el 1 a 0 para el conjunto tripero.
El local respondió recién con un remate de Francisco Álvarez que se fue desviado tras una pelota parada de Hernán López Muñoz. Sebastián Martínez ignoró una fuerte falta de Sebastián Prieto, que le dejó los tapones en el tobillo a Bautista Barros Schelotto. No había cobrado nada, pero a instancias del VAR le mostró la roja a Prieto y Argentinos se quedó con 10 hombres antes del final de la primera mitad.
En el descuento de la primera parte, un cruce providencial de Germán Conti ahogó el grito de Gastón Verón y después hubo un borbollón en el área tripera con una pelota que costó mucho rechazar. Sin embargo, Gimnasia terminó lamentando el resultado por exiguo, ya que Lucas Janson pegó un tiro en el palo (aunque Auzmendi parecía adelantado cuando dejó pasar la pelota) y Nacho Fernández erró un cabezazo debajo del arco
A pesar de jugar con 10 hombres, Argentinos Juniors salió decidido en busca de la igualdad. Manejó la pelota y tuvo empuje para llevar al Lobo a jugar cerca del arco de Nelson Insfrán, aunque sin la posibilidad de generar situaciones concretas de gol. Dolorido en una rodilla, salió Lucas Janson, reemplazado por Alexis Steimbach.
El ingreso de Franco Torres por Zalazar -importante en la primera mitad- dejó definitivamente al Lobo con un 4-4-1-1 que trató de trabar el juego en la mitad de la cancha, lejos ya del fútbol fluido que tuvo el equipo del Pata en la primera mitad.
Cuando parecía que Gimnasia había logrado entender que el secreto estaba en mover la pelota y aprovechar la inferioridad numérica del rival, el local encontró el empate. Tomas Molina se tiró atrás y se disfrazó de asistidor para Gastón Verón, que definió contra el caño izquierdo de Insfrán para marcar el 1 a 1.
Un cabezazo del propio Verón casi pone la historia 2-1 para el Bicho pero la pelota bombeada cayó sobre el techo del arco. Y ante otro cabezazo de Verón, el travesaño salvó a Insfrán que solo atinó a mirar.
En el final, cuando el partido estaba más para perderlo que para ganarlo, los ingresos de Marcelo Torres y Agustín Colazo frenaron el envión del local, que ya no se animó a tirarle el camión encima al equipo tripero. Así, el partido se extinguió casi sin chances de gol y con esa sensación agridulce por el empate tripero.
El informe de Facundo Ache tras el empate final
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