La prensa de su país denunció que la selección de Benín enfrentó serios problemas logísticos y organizativos tras su arribo a nuestro país para disputar el amistoso del martes 6 de octubre en el Monumental, que marcará la despedida de Lionel Messi de la casaca albiceleste.
Según la prensa beninesa, el plantel tuvo que afrontar un desgastante viaje de más de 25 horas en vuelos comerciales de clase económica. Las condiciones del trayecto provocaron malestares físicos en los pasajeros, al punto de que un analista de video del cuerpo técnico sufrió mareos y pérdida de conocimiento.
Además, reportaron cuestiones vinculadas a la infraestructura ya que las instalaciones asignadas inicialmente no estaban a la altura de un equipo profesional. Reclamaron por la falta de agua caliente en uno de los pisos, un sauna fuera de servicio y un gimnasio precario que solo contaba con dos cintas de correr y dos bicicletas fijas, lejos de las necesidades del fútbol profesional.
Otro de los reclamos de la delegación visitante fue por el campo de juego, ya que la organización puso a disposición para las prácticas una cancha de césped sintético. Además, acusaron falta de material deportivo elemental, viéndose obligados a salir a conseguir pelotas por su cuenta para poder trabajar.
Pese al malestar inicial tanto voceros africanos como la organización confirmaron que los problemas estructurales ya fueron solucionados y la selección visitante se encuentra en óptimas condiciones.
Debido a las mismas complicaciones con los vuelos, los jugadores Junior Olaitan, Charlemagne Azongnitodé y Saïd Ngobi no pudieron viajar en el chárter principal y llegarán hoy al país.
Benín no cobrará cachet por participar del encuentro, quedando toda la recaudación de entradas, patrocinios y derechos de televisión bajo el control de la organización argentina.
SUSCRIBITE a esta promo especial