En una definición no apta para cardíacos, con sufrimiento, a lo Boca... Y gracias al gol del ecuatoriano Enner Valencia (el hombre de los gritos importantes) ante Defensa y Justicia, el equipo de Vasco Arruabarrena se consagró campeón de la Tabla Anual 2026, el nuevo formato de campeonato instaurado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que reúne los puntos obtenidos durante las fases regulares de los torneos Apertura y Clausura, y corona a su ganador como campeón de Liga.
Con esta conquista, que llegó en tiempo de descuento, y cuando el partido expiraba, Boca alcanzó los 75 títulos oficiales en su historia y extendió su liderazgo como el club más ganador del fútbol argentino, por delante de River, que tiene hasta el momento 72.
El título obtenido ayer en una Bombonera que explotó de gente, llegó tras la agónica victoria y cuando algunos ya se habían resignado al empate.
Pero Boca es Boca, como lo marca la historia. Si no es con sufrimiento, no sirve.
El delirio de todo un país llegó en el último encuentro de la fase regular del Torneo Clausura, liderando las posiciones de la Tabla Anual con 60 puntos, con una mejor diferencia de gol del campeonato, y dependía de sí mismo para asegurarse la corona sin necesidad de otros resultados.
Boca se coronó campeón de la Tabla Anual 2026 tras acumular 63 puntos
Con a coronación de ayer, Boca llegó a 36 copas de Primera División, a las que se suman 17 copas nacionales y 22 títulos internacionales, para un total de 75 estrellas oficiales en sus 121 años de historia institucional.
El desglose de los logros internacionales incluye 6 Copas Libertadores de América, 3 Copas Intercontinentales o Mundiales, 1 Supercopa Sudamericana, 2 Copas Sudamericanas, 4 Recopas Sudamericanas, 1 Copa Master de la Supercopa, 1 Copa de Oro Nicolás Leoz, 1 Cup Tie Competition, 1 Copa de Honor Cousenier y 2 Copas Confraternidad.
PARTIDO EQUILIBRADO
El partido comenzó extremadamente parejo, equilibrado, con Boca yendo en busca del gol que le asegurara el título y Defensa y Justicia esperando la oportunidad para golpear con algún contraataque.
Sin embargo, y pese a que hubo varias situaciones de peligro sobre los arcos, los arqueros de ambos equipos (Montero, por el lado de Boca, y Borgogno, por el lado del Halcón) se lucían y el marcador seguía sin moverse, más allá de los intentos que se originaron.
Incluso la cuestión se tornaba oscura para Boca porque Rosario Central, en el Gigante de Arroyito, le ganó 2-0 al ya descendido Estudiantes de Río Cuarto, resultado que le permitía quedarse con el título, como sucedió en la edición pasada, mediante una resolución en los escritorios.
Durante el desarrollo del primer tiempo, Boca fue más ambicioso. Tal vez necesitó bajar un cambio para pensar más el partido y no desesperarse.
Y en ese contexto aparecieron los volantes, como Leandro Paredes y Santiago Ascacibar para manejar los tiempos y los espacios, aunque Defensa, un verdadero hueso duro de roer, le complicó la existencia en más de una oportunidad.
De a poco, los minutos se fueron diluyendo, pero Boca mantenía la tranquilidad que lo ha caracterizado en los últimos tiempos. Crecieron los trabajos de Villa por la derecha, y también de Merentiel, pero volvieron a fallar en los momentos justos.
Defensa, no obstante, aprovechó esos desaciertos en ofensiva para atacar cuando era necesario, y sorprender por los laterales, teniendo en cuenta las permanentes proyecciones de Leandro Lozano y de Lautaro Blanco.
CON EL ÚLTIMO ALIENTO
Conociendo la victoria parcial de Central sobre el León del Imperio, Boca salió a jugar el complemento con todas sus armas.
No le quedaba otra opción que ganar o ganar. El ingreso de Tomás Aranda (volvió a jugar después de casi cuatro meses) le dio otra frescura al ataque, ya que se puso el equipo al hombro, y de a poco, fue encontrando espacios para que tanto el pibe Flores (entró por Sebastián Villa) como el propio Merentiel tuvieran opciones favorables para quebrar el cero.
La insistencia del equipo fue permanente. Por los costados, por el medio, con pelotas detenidas. Así fue Boca a buscar el gol de la victoria. Que lo consagraría campeón del fútbol argentino después de más de tres años (el último fue en 2023).
Enner Valencia, que definió el partido en el adicional, marcó su cuarto gol
Los minutos fueron pasando y el equipo del Vasco seguía sin poder quebrar la resistencia de Defensa y Justicia, que en este período prácticamente no atacó. Se abroqueló en el fondo para aguantar todo lo que le tiraron y responde de contra.
Pero cuando parecía que ya no había tiempo para más, apareció a los 96 minutos el ecuatoriano Enner Valencia para aprovechar un insólito rebote que dio el arquero rival Matías Borgogno, mandar la pelota al fondo de la red y así darle el título a Boca, que volvió a gritar campeón en medio de una Bombonera que explotó de hinchas.
Con este resultado, Boca finalizó primero en la Tabla Anual con 63 puntos, uno más que su escolta, que terminó siendo Rosario Central.
Boca, que dentro de dos semanas comenzará a jugar los Playoffs contra Independiente Rivadavia, ya tiene entre ceja y ceja otra definición de altísimo nivel: la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Mineiro, en Barranquilla, Colombia, el sábado 21 de este mes.
Aunque una semana antes, es decir, el sábado que viene, el flamante campeón enfrentará a Banfield, en busca de llegar a la final de la Copa Argentina.
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