Harlen Castillo tuvo su mejor partido en el Lobo. Con sus reflejos, logró grandes atajadas (un cabezazo a Passerini y un remate del Mudo Vázquez, las mejores) y se fue ovacionado por los hinchas, que se ilusionan con la gran campaña albiazul.
- ¿Se te hizo dificil desde lo mental o sabías que tarde o temprano te iba a tocar atajar?
- Soy paciente. En este medio hay que serlo y más en el puesto nosotros tenemos, donde solamente juega uno. Yo sabía que -jugara o no- tenía que apoyar al equipo porque llegué a un grupo que hoy es familia, con muchos buenos seres humanos. Yo no podía llegar a quitar esa bonita energía. Tenía que esperar, no deseándole el mal a Insfrán, solamente trabajando fuerte porque en cualquier momento podía llegar la oportunidad. Y tenía que hacerlo de la mejor manera, porque los arqueros venimos trabajando bien y si uno afloja el otro va a entrar y hacer las cosas de la mejor manera. Ahora tengo que trabajar aún más porque tengo que seguir demostrando.
- Los hinchas te aplaudieron mucho frente a Belgrano.
- Estoy muy contento con la gente, con el furor, con el amor, con esas ganas de que nosotros los hagamos felices. Hay mística en este club, ojalá podamos hacer cumplir un sueño bonito que todos tenemos.
- ¿Te sentiste más seguro cuando jugaron con línea de cinco defensores?
No es tanto sentirme más seguro, si son dos o tres centrales me voy a sentir seguro igual porque los veo todos los días y se que entregan todo para mantener el cerrojo atrás. También nos cabecearon con los tres centrales, igualmente hay que estar concentrados porque meter mucha gente en el área no quiere decir que seas defensivo, he escuchado técnicos que dicen que jugar con cinco atrás es más por atacar que por defender.
- Tuviste muchas y muy buenas intervenciones. ¿Cómo te estás sintiendo en el arco de Gimnasia?
- El Pata y Carlos me trajeron porque vieron algo bueno en mí y es responderle a esa oportunidad que ellos me han brindado de estar acá. Siento que yo las tapo pero no soy el que hace los goles, es unn trabajo grupal que venimos haciendo muy bien. Y no tenemos que parar, hay que trabajar paso a paso esperando lograr los objetivos.
- Tenés un estilo muy particular, a veces no retenés la pelota pero siempre evitás que el rival llegue a posición de gol.
- No sé. Hay que sacarla y en la siguiente jugada se ve como se actúa. A veces no te da para agarrarlas todas pero sí para responder y que un compañero esté mejor posicionado y la pueda sacar. Esto es grupal, hay que tener tranquilidad. Contra Belgrano ganamos todos: los jugadores, el cuerpo técnico, los dirigentes y la gente que nos apoyó, porque la gente hace que metamos esa mano salvadora y ese pique sobre el final del partido.
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