Después del despiste en el giro 11 que lo tiró al fondo del pelotón, Franco Colapinto terminó noveno. El argentino protagonizó una de las remontadas más notables del Gran Premio de Italia y se ganó el elogio directo de Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine: “Franco realizó una carrera brillante para remontar y sumar puntos valiosos para la escudería”, afirmó el empresario italiano tras la carrera disputado en el Autódromo de Monza; mientras que Kimi Antonelli obtuvo una victoria brillante, ya que largó desde el fondo de la parrilla por una penalización (cambió el motor) y prácticamente que sentenció el campeonato.
El arranque de Colapinto había sido prometedor. Largó séptimo con neumáticos medios, aprovechó el toque entre ambas Ferrari en las primeras curvas y trepó hasta el sexto lugar, tras superar a Lewis Hamilton. En la vuelta 3, una bandera roja por el fuerte accidente de Charles Leclerc detuvo todo y obligó a un relanzamiento. El piloto argentino eligió el compuesto duro para la segunda partida y volvió a escalar. Superó a Max Verstappen y llegó a ocupar la tercera posición en el pelotón de la carrera.
En el fragor de la pelea con Hamilton, Lando Norris y Oscar Piastri, Colapinto perdió el control de su monoplaza en una chicana y abandonó la trayectoria. Se fue de pista. A pesar que dominó el auto, atravesó la leca, cayó hasta la decimoquinta posición, pero por radio con su equipo también reportó problemas de subviraje -cuando el auto dobla menos de lo que el piloto le pide- con su Alpine A526.
Lejos de resignarse, Colapinto inició una recuperación metódica. Fue dejando atrás a Sainz y a su compañero de equipo, Alex Albon, ambos con Williams. Luego aprovechó un error de Nico Hülkenberg (Audi), quien se pasó en una chicana, para seguir avanzando. A tal punto que a mitad de carrera ya estaba en el décimo segundo puesto.
En el giro número 28, los comisarios deportivos de la carrera activaron el auto de seguridad virtual para retirar el auto de Lance Stroll (Aston Martin), que quedó detenido en la pista. En el momento del retorno de la competencia, Colapinto dejó atrás a Ollie Bearman (Haas) y Gabriel Bortoleto (Audi). Se instaló dentro de los diez primeros, con los dos pilotos de Racing Bulls: Arvid Lindblad y Yuki Tsunoda por delante.
Con 14 vueltas por delante, Colapinto marcó un tiempo de 1m25s669, más rápido que el 1m26s383 de Tsunoda. La diferencia se fue cerrando hasta que, en el giro 41, el argentino completó el sobrepaso al japonés y saltó al noveno puesto. Después intentó alcanzar a Lindblad, pero no le alcanzó. Franco volvió a sumar dos puntos para Alpine (suma 21); mientras que su compañero de equipo Pierre Gasly -había largado desde la pole- concluyó séptimo.
En la zona mixta, donde se dan las entrevistas, se lo vio quebrado emocionalmente a Colapinto. “Desaproveché una oportunidad muy importante para el equipo y para mi. Aprender de esto y seguir”, afirmó el piloto argentino.
Por su parte, la carrera la ganó Kimi Antonelli, que largó décimo noveno por un cambio de motor en su Mercedes, y se convirtió en el primer italiano en triunfar en su país en 60 años, desde que Ludovico Scarafiotti lo hiciera con Ferrari. El podio lo completaron George Russell, con el otro Mercedes, y Verstappen. Antonelli además se afianzó en la punta del campeonato de pilotos sacando 66 puntos a su compañero de equipo.
La Fórmula Uno tendrá su próxima cita el fin de semana que viene con el Gran Premio de España, en el estreno del circuito semipermanente Madring, en la capital de España.
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