El partido entre Rosario Central y Gimnasia en el Gigante de Arroyito tuvo su primera gran polémica de la tarde antes de la media hora de juego. En una acción de altísima jerarquía colectiva, el Canalla había logrado romper el cero, pero la intervención del VAR volvió a tomar protagonismo.
Transcurrían 29 minutos del primer tiempo cuando Ángel Di María frotó la lámpara y metió un preciso pase filtrado para la llegada de Marco Ruben. Ante la rápida salida de Nelson Insfrán, el experimentado atacante resolvió con clase: la picó con la pierna zurda para enviar la bocha al fondo de la red y desatar el festejo rosarino.
Sin embargo, la alegría del Canalla duró pocos segundos. Desde la cabina del VAR advirtieron la posición del delantero al momento de partir el pase de Fideo y notificaron al árbitro Darío Herrera. Tras la revisión del trazado de líneas, la acción fue anulada por un fino fuera de juego, manteniendo la paridad en el marcador.
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