La primera mitad de tan significativo capítulo competitivo dejó abiertas las puertas para cualquier final. El mítico estadio Maracaná será escenario y privilegiado testigo de una resolución que despierta la mayor expectativa.
Estudiantes, todavía en pleno proceso de recuperación de varios hombres clave, supo estar a la altura de una semifinal altamente calificada y a pesar de no haber llegado al gol, viajará a Río de Janeiro con la ilusión intacta.
En una noche de evidente tensión fue Santiago Núñez quien se erigió en el jugador más destacado de un equipo al que le faltó mayor precisión en la tarea de elaborar ataques colectivos. Si bien Funes Mori no desentonó y aprobó el examen de jugar en el lugar que le habían reservado a Marcos Rojo, fue Núñez el genuino “jefe” de la defensa, en base a vehemencia y precisión en innumerables cruces donde mostró sus dotes de tiempista.
Carrillo también hizo aportes valiosos, pero ninguno de los atacantes generó situaciones como para subirse al podio.
aplausos para funes mori: el gesto de aliento que lo ayudó
Después de una novela nada saludable en torno a la incorporación y a la frustrada habilitación de Marcos Rojo, la atmósfera de UNO fue exactamente lo que necesitaba un equipo que salió a jugar consciente de sus bajas. El aplauso de los hinchas hacia Ramiro Funes Mori fue la mejor demostración de unidad para afrontar semejante prueba.
La dificultad quedó en evidencia desde los primeros minutos, cuando el Mengao hizo alarde de su notable manera de manejar la pelota. Estudiantes supo convivir en ese contexto y, sin tener la potencia de ataque que supo mostrar en otros momentos de esta copa, se las ingenió para preocupar a Rossi en varias situaciones de peligro.
Los aplausos que acompañaron la caminata albirroja hacia los vestuarios al final del primer tiempo fue un mensaje nítido del conformismo de sus hinchas. Aun quedando lejos de cualquier atisbo brillante, el dueño de casa supo cerrar un capítulo inicial que estuvo a la altura de tan elevada instancia.
A Palacios y a Correa les costó marcar diferencia
La falta de gestación colectiva fue la principal carencia del equipo local y en ese déficit tuvo bastante que ver el bajo nivel de incidencia de Tiago Palacios, que fue titular, y de Joaquín Correa, que lo reemplazó en el segundo tiempo. El voluntarismo no siempre bien encaminado de Baltasar Rodríguez y la casi nula participación de Alexis Castro hizo que no tuviera buenas resoluciones en tres cuartos de cancha.
El Mengao nunca inquietó a Muslera y eso describe de modo concreto que no pudo aprovechar su notable trato de pelota para construir situaciones de gol.
Estudiantes fue superior en este aspecto y por eso lamenta no haber podido facturar en la red aprovechando su localía.
El campeón reinante tiene jerarquía que se nota a simple vista, pero de ningún modo es invencible. El León deberá mantener su esencia copera y ser igual de ambicioso la próxima semana en Brasil.
SUSCRIBITE a esta promo especial