mcabrera@eldia.com
Le ganó con la pelota. Ni más ni menos. Le ganó porque jugó mejor, porque tiene mejores jugadores y porque es superior. Estudiantes derrotó 3-1 a Barracas Central y se metió en los cuartos de final de la Copa Argentina, otro de los objetivos de la temporada. Al menos por lo mostrado en este semestre apuesta muchas fichas por llegar lejos. Le interesa y bastante.
En el primer tiempo se vieron las diferencias entre un equipo y el otro. De varios aspectos: futbolísticamente y en las decisiones arbitrales. De un lado y otro quedaron evidenciadas sin que Nicolás Ramírez se pusiera un poco incómodo con tantas decisiones. No solo que anuló un gol de Estudiantes por una falta inexistente en la previa de la jugada (pero muy en la previa) sino que dejó jugar un grado más violento a los jugadores de Barracas por sobre sus rivales. Hubo no menos de dos codazos a Joaquín Correa que ignoró. Fue un pésimo arbitraje en el primer tiempo para ese árbitro internacional que se quedó con las ganas de dirigir el Mundial.
En el arranque del partido Estudiantes intentó jugar a lo que sabe pero con poca convicción o demasiado relajado. Tuvo la pelota con un esquema definido de 4-2-3-1, siendo Carrillo el referente de área y Correa quien estuvo unos metros por detrás. Le costó un rato entrar en sintonía e incluso Porra estrelló un cabezazo en el palo izquierdo de Fernando Muslera, que no podía hacer nada. Fue un desborde por la izquierda de Insúa, un gran centro y un mejor cabezazo. Casi se pone al frente el Guapo. Pero Estudiantes siguió con su receta y no se impacientó. A los 25 minutos llegó con Mancuso por la derecha al fondo. La pelota pasó por los pies de Joaquín Correa, el jugador más desequilibrante en los metros finales y el que más lastimaba. Asistencia a Baltasar Rodríguez que definió al gol. No había nada raro pero el banco de Barracas empezó a reclamar infracción en la previa, lo hizo Miloc adentro del campo y el árbitro obedeció. Fue a ver la jugada y entendió que hubo empujón de Núñez a Briasco en su campo. Muy pero muy polémico. Gol anulado.
Pero la justicia en ese primer tiempo llegó a los 42 minutos, otra vez con un desborde de Mancuso y un centro al área sin jugador en zona. Pero Jappert en su afán por despejar la mandó al fondo de su propio arco. También se reclamó algo pero esta vez Ramírez no tuvo de dónde agarrarse para anular el gol.
En el arranque del segundo tiempo tuvo el empate Facundo Bruera pero salvó Muslera su remate a quemarropa. Casi de inmediato se encendieron los de arriba y Baltasar Rodríguez empujó luego de que tocaran la pelota Correa, Tobio y Carrillo. El 2-0 a los 6 minutos pareció empezar a definir el pleito más allá que quedaba muchísimo por delante. Pero salvo que el Pincha se equivocara demasiado o el árbitro empujara no había equivalencias.
Tuvo sus chances el Pincha para aumentar pero no estuvo fino en los metros finales y eso dejó en carrera a Barracas, que hasta el final fue por su camino al gol. Lució cansado y cuando no pudo aumentar se refugió atrás y aguantó. No fue la mejor versión en los últimos 20 minutos, cuando el rival tuvo otro tiro en el palo, atajadas de Muslera y muchos rechazos aéreos. Hasta llegó el descuento a falta de cinco minutos. En un rato Guido Carrillo llevó tranquilidad. El cansancio y el flojo recambio le jugó una mala pasada. Le alcanzó para ganar este partido y pasar de ronda, pero ante otro rival u otra competencia no le será tan sencillo. Esté en carrera y eso le permite soñar.
VIDEO | La victoria de Estudiantes por Martín Cabrera
SUSCRIBITE a esta promo especial