La Comisión Disciplinaria de la CONMEBOL rechazó íntegramente la protesta presentada por Flamengo por la supuesta alineación indebida de Marcos Rojo en la semifinal de la Copa Libertadores 2026. También desestimó el pedido de medidas cautelares del club brasileño.
De esta manera, Estudiantes mantiene firme su clasificación a la final del certamen, que se disputará el próximo 28 de noviembre ante Palmeiras, en Montevideo.
“¡Nos vemos el 28, familia!”, celebró el Pincha en sus redes sociales.
Anoche, el presidente Verón, en pleno momento de incertidumbre por la presión mediática que está ejerciendo Flamengo respecto a la posible impugnación del partido semifinal, el presidente albirrojo habló y anticipaba tranquilidad.
“No corremos riesgo de no poder jugar la final, hicimos todo bajo asesoramiento. Solo esperamos que se termine de resolver para ver qué sucede en adelante”, declaró anoche en La Red en una charla de una hora en la que lo escuchó muy tranquilo y seguro de sus palabras: el Pincha estará el 28 de noviembre en el estadio Centenario.
“Lo importante es esto, que Marcos (Rojo) jugó habilitado por el TAS”, remarcó. También aclaró que la institución espera la decisión definitiva, que podría conocerse antes o después de la final, y sostuvo que Estudiantes no corre riesgo de quedarse afuera del partido por esta situación.
La intervención del TAS y el reclamo brasileño
Ante la negativa inicial, Estudiantes recurrió al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que falló a su favor y habilitó a Rojo para disputar el partido de vuelta.
Después de quedar eliminado, Flamengo presentó una protesta formal ante la Conmebol. La dirigencia brasileña consideraba que la participación del defensor había sido irregular y buscaba revertir el resultado de la serie por la vía administrativa.
La expectativa por una eventual resolución favorable fue tal que, según trascendió, el club de Río de Janeiro pidió a sus futbolistas que no iniciaran sus vacaciones mientras aguardaban el pronunciamiento.
Finalmente, la Comisión Disciplinaria desestimó los argumentos de Flamengo y ratificó la clasificación de Estudiantes. Sin embargo, el conflicto todavía podría tener otro capítulo: el conjunto brasileño dispone de siete días para apelar la decisión.
Por ahora, Estudiantes conserva su lugar en la final de la Libertadores y podrá continuar con su preparación para disputar el título continental.
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