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Fue superior durante gran parte de la noche, acorraló a Newell’s y acumuló méritos para ganar. Pero la figura de Reinatti y la falta de contundencia frente al arco rival privaron a Estudiantes de una victoria que parecía cazarle justa. El Pincha igualó 0-0 con la Lepra en UNO y perdió una chance inmejorable de escalar colocaciones en la tabla anual y de la Zona A.
Estudiantes mereció otro desenlace. A pesar de no tener un buen comienzo, logró tomar el control absoluto del partido, pero una vez más, la falta de definición impidió que los dirigidos por Medina vuelvan a sumar en el Clausura.
En este sentido, hubo que cruzar la frontera de los 25 minutos para encontrar la primera chance clara de gol, la cual terminó en una volada notable de Reinatti ante un remate de Neves contra su palo derecho. A partir de allí, comenzó un monólogo de Estudiantes, que acumuló otras tres oportunidades para romper la paridad, aunque la mala fortuna y las respuestas del arquero le impidieron festejar al Pincherío.
Fue desde esa acción que el Pincha logró sacar al encuentro de un desarrollo que hasta entonces se jugaba de cuarto a cuarto de cancha, sin aproximaciones nítidas y con un ligero predominio de Newell’s que se diluía en los metros finales.
Lo cierto es que a los dirigidos por Medina les costó entrar en partido en el primer cuarto de hora. Los primeros síntomas de mejoría comenzaron a divisarse con los Joaquínes, que dejaron en claro que cuando la pelota pasa por sus asociaciones el equipo propone algo distinto.
A través de sus asociaciones, toques y corridas, comenzaron a contagiar al equipo para que se lance al ataque, teniendo en cuenta las limitaciones del rival.
El 0-0 con el que se fueron al descanso terminó resultando engañoso. Después de un comienzo parejo, Estudiantes fue claramente superior, generó las situaciones más peligrosas y encontró en Reinatti al principal responsable de que la igualdad se mantuviera en el marcador.
En el descanso el Cacique entendió que a pesar del buen rendimiento el equipo tenía algunos desajustes, por lo cual, decidió meter mano en el equipo con los ingresos de Meza y Castro.
El desarrollo de los primeros minutos del complemento fue un espejo de lo ocurrido en la etapa inicial. Con un Estudiantes ambicioso y hambriento de gol, el Pincha acorraló a Newell’s contra su propio arco y apenas le permitió cruzar la cañada que separa los dos campos.
Primero Castro y luego Carrillo tuvieron dos situaciones claras para romper la paridad, aunque no lograron concretarlas. Sin embargo, con el correr de los minutos comenzaron a aparecer algunas dudas defensivas que también repercutieron en el ataque. Tobio Burgos tuvo que retroceder varios metros para contener las corridas rivales por su sector y, además, empezó a sentirse el desgaste acumulado por el trajín de partidos, tanto en el juvenil como en Correa.
Con el paso del tiempo, la fatiga se mezcló con la ansiedad por encontrar el gol y Newell’s aprovechó ese contexto para atacar las espaldas de los defensores albirrojos. Ante esto, el aliento que caía desde los cuatro costados sirvió de combustible para un Estudiantes que le tiró toda la carrocería a los rosarinos, ahogándolos cerca de su propia área. En ese escenario, el Pincha volvió a avisar con un remate de media distancia de Núñez y otro intento del Carrillo que se fue por encima del travesaño.
De esta manera, Estudiantes fue el claro dominador del complemento de principio a fin, pero los fallos en los metros finales le impidieron vencer la valla del guardameta visitante. Por eso, con el reloj marcando la entrada completa de la noche a orillas del lago del Bosque, Medina quemó naves y decidió sobrepoblar el frente de ataque con Gaich para acompañar en la referencia de área al capitán. Antes había ingresado Aguirre.
Lo cierto, es que Estudiantes buscó y buscó hasta el final. Ya en una de las últimas, tras un córner, el balón le quedó boyando a Meza, que tuvo una chance inmejorable cerca de la línea de sentencia, pero perdonó a Newell´s con un vehemente disparo que se fue por arriba del travesaño.
Estudiantes tuvo todas las de ganar, pero esa superioridad futbolistica no se reflejó en el resultado final. El Pincha perdió la chance de acomodarse en las tablas. Sin embargo, el buen rendimiento ilusiona al equipo para lo que viene, aunque deberá afinar ciertas cuestiones de impericia.
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