Gimnasia redondeó una gran producción colectiva. La más importante, quizás, desde que Ariel Pereyra se hizo cargo del plantel. Hubo entrega, un enorme trabajo colectivo y varios puntos altos en un equipo que fue de menor a mayor, y que se llevó una victoria tan importante como el agua.
Y dentro de ese contexto, Alexis Steimbach y Nacho Fernández dejaron su sello en la victoria sobre River. El rubio lateral, por el golazo de cabeza que convirtió, y que a la postre, significó el del triunfo ante el River de Coudet.
“Soñaba con tener un partido así. Porque uno trabaja para eso. Sabíamos de la importancia del partido y por la jerarquía del rival. Por eso, nos jugamos la vida en cada pelota porque de esa forma se llega al triunfo. ¿El gol?, llegó cuando más lo buscábamos. Sirvió para ganar. Eso es lo que más me importa en estos momentos”, dijo el defensor tras el partido.
Por eso la gente reconoció su esfuerzo en el final, cuando lo despidió con una fuerte ovación, en señal de aprobación y felicidad.
Ni hablar cuando Nacho Fernández fue reemplazado por Nicolás Barros Schelotto. El público lo despidió con un prolongado aplauso, por su enorme trabajo durante el partido.
El volante, una de las figuras de la noche en el Bosque, por su aporte, por su sacrificio a la hora de marcar y por el despliegue que tuvo al momento de recuperar la pelota.
El reconocimiento a su gran producción llegó cuando abandonó el terreno de juego sobre el final del encuentro.
SUSCRIBITE a esta promo especial