La matemática no logra darle la auténtica relevancia que representa para Gimnasia haber ganado como lo hizo ayer en un escenario siempre complicado.
Sumó tres puntos que lo reacomodan en la tabla de su zona, eso es bien concreto, pero lo más significativo del impacto construido mediante valores genuinos, se centra en cuestiones esenciales que modifican el estado anímico y no se publican utilizando números.
Entero, bien parado, con elevada firmeza en defensa (la tarea del uruguayo Enzo Martínez lo ratificó como el zaguero más confiable de todos los que integran el plantel) y con rasgos de audacia dictados por sus goleadores y mejores hombres de ayer, el Lobo supo ganar después de un gol de Central que parecía haber llegado para poner el resultado final de la tarde.
La feliz consecuencia de lo realizado en el Gigante fue haber cicatrizado las heridas de las últimas semanas. Dejó atrás resultados que le hicieron mucho daño y recuperó confianza en el rumbo que viene marcando la conducción de Ariel Pereyra.
De visitante y frente a un rival con hombres de jerarquía, el equipo tripero mostró firmeza de carácter para no permitir que el ambiente repleto de gritos lo achicara. El dueño de casa lo dominó en la primera media hora, pero después la pulseada cambió por los méritos de un huésped nada tímido.
Si el primer gol fue un quiebre fundamental, el de Miramón (su rendimiento está creciendo a un ritmo sostenido) fue la más clara demostración de que Gimnasia no había llegado a Rosario flojito ni gobernado por un perfil conformista.
Enzo Martínez, que estuvo cerca del gol, es el mejor zaguero de un Lobo que se mostró mejor atrás
Transitando una coyuntura de real exigencia, donde le está costando solidificar un juego convincente, este triunfo le devuelve confianza para encarar el regreso al escenario de las primeras fechas.
EL MISMO APODO UNE A LOS DOS QUE RESULTARON FIGURAS CLAVE
Los “Nachos” se adueñaron de los mejores elogios. Experiencia e inteligencia estratégica en Fernández; intensidad, vigor y recuperada precisión en Miramón, ambos se disputaron el escalón más elevado del podio azul y blanco.
En un mediocampo donde el entrenador sigue confiando de manera elocuente en la prestación de Mateo Seoane, Gimnasia tiene material como para seguir puliendo su propuesta.
SI RATIFICA Y AUMENTA LA SOLIDEZ EN DEFENSA, LE IRÁ MUCHO MEJOR
La dupla de zagueros ya tiene un titular confirmado. El uruguayo Martínez, por fortaleza, aciertos en la marca y hasta un aporte valioso en el juego aéreo cuando llega al área rival, ya es titular. Falta el otro y allí priman los gustos de cada observador sobre una vara de eficacia que está bastante baja.
La inminente vuelta de Marcelo Torres es otro punto que genera optimismo. El cuerpo técnico recupera la dupla de atacantes más poderosa y quedarán Colazo, Janson, Zalazar, Franco Torres, Panaro y Jeremías Merlo para ensayar variantes en un frente de ataque donde todos pueden sumarse por tener características ofensivas.
Si el empate hubiera estado bien, ganar fue formidable. Luego de una conferencia de prensa de la comisión directiva donde la figura del entrenador no estuvo en jaque, la continuidad del torneo invitará a seguir eliminando errores, pero ahora en un ambiente más distendido.
Encaró la excursión a Rosario sintiendo el peso de la responsabilidad. No debía fallar. Sus hinchas observaron una formación mejor plantada que lógicamente pasó por sobresaltos, pero que de ninguna manera regresó a la fragilidad que había irradiado. Fue un paso al frente. Bueno y valioso por donde se lo analice.
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