La Selección Argentina enfoca gran parte de sus esfuerzos logísticos y médicos en la puesta a punto de Julián Álvarez, considerado una de las piezas fundamentales dentro de la estructura táctica que comanda Lionel Scaloni.
El delantero arrastra las consecuencias de una complicada lesión sufrida el pasado 29 de abril durante el compromiso de ida de la Champions League frente al Arsenal inglés. Debido a la relevancia del futbolista en el esquema nacional, el cuerpo técnico determinó implementar un plan de reacondicionamiento paulatino para asegurar que arribe en óptimas condiciones físicas al inicio de la Copa del Mundo.
El origen del contratiempo radica en un severo esguince en su tobillo izquierdo que todavía genera complicaciones en el día a día. El hecho de haber disputado la revancha frente al conjunto británico el 5 de mayo bajo los efectos de una infiltración médica agudizó el cuadro y prolongó los tiempos de recuperación.
Desde aquel momento, el atacante cordobés inició un proceso de rehabilitación a conciencia, diseñado con el doble propósito de otorgarle el reposo necesario a la articulación afectada y evitar la pérdida de masa muscular y fuerza general.
Antes de sumarse a la delegación en la ciudad de Kansas City, el futbolista completó una intensa rutina de trabajo que incluyó diversas etapas geográficas. En primera instancia, permaneció en Madrid para atenderse con los kinesiólogos del Atlético de Madrid, bajo la supervisión constante del equipo médico del combinado nacional, cuyos integrantes viajaron especialmente a España para seguir su evolución.
Posteriormente, ya en territorio argentino, el jugador pasó por el predio que la Asociación del Fútbol Argentino posee en Ezeiza, donde llevó a cabo ejercicios específicos de velocidad en línea recta.
Una vez instalado en la concentración de Kansas, Álvarez recibió el alta médica oficial y se reincorporó a los entrenamientos grupales, participando de manera activa en las prácticas de fútbol de alta intensidad desarrolladas durante las jornadas de lunes y martes.
Sin embargo, causó cierta sorpresa que resultara el único integrante del plantel que no saltó al campo de juego durante la sesión de entrenamiento abierta a la prensa del miércoles. Esta ausencia se debió a una decisión planificada para regular las cargas de esfuerzo en el gimnasio, dado que el futbolista todavía experimenta algunas molestias remanentes que su entorno califica como esperables para los plazos vigentes.
La meta principal del delantero es alcanzar su plenitud física para el debut mundialista pautado para el próximo 16 de junio frente al seleccionado de Argelia. Por este motivo, el cronograma de actividades alternará entrenamientos a la par del resto de los convocados con rutinas de movimiento focalizadas en fortalecer la zona afectada, complementadas con sesiones de plasma rico en plaquetas para acelerar la regeneración de los tejidos.
Mientras se consolida como uno de los grandes protagonistas del mercado de pases europeo ante el interés concreto de instituciones como Barcelona, París Saint-Germain y Arsenal, el atacante continuará supeditado a las indicaciones del cuerpo facultativo.
Su participación en los partidos amistosos preparatorios de este sábado ante Honduras y del próximo martes contra Islandia dependerá exclusivamente de sus sensaciones físicas cotidianas.
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