El fútbol italiano sufrió un duro golpe con la desaparición del Brescia Calcio, uno de los clubes históricos del país, que quebró tras 114 años de historia debido a una deuda cercana a los 20 millones de euros (con pérdida de un año sin fútbol profesional).
La institución, fundada en 1911 y con una extensa trayectoria en las principales categorías del fútbol italiano, no logró superar la delicada situación económica que atravesaba desde hace varios años. La imposibilidad de hacer frente a sus compromisos financieros derivó en la quiebra y en el fin de una de las entidades más tradicionales del calcio.
A lo largo de su historia, el Brescia fue protagonista de inolvidables campañas y contó con figuras de renombre internacional, como Roberto Baggio, Andrea Pirlo, Luca Toni y Pep Guardiola, quienes dejaron una huella imborrable en el club.
El conjunto italiano también mantuvo un fuerte vínculo con el fútbol argentino. Un total de 14 futbolistas del país vistieron su camiseta a lo largo de los años, entre ellos tres con pasado en Gimnasia: Carlos Aurelio, Andrés Yllana y Alejandro Delorte.
La lista de argentinos que defendieron los colores del Brescia también incluye a José Juan Compagnucci, Pedro Manfredini, Raúl González, Sebastián Saja, Matías Almeyda, Leandro Depetris, Luis Alfageme, Juan Antonio, Federico Russo, Lautaro Rinaldi, y Rodrigo Palacio.
Otros históricos como Parma, Fiorentina, Napoli y Palermo también sufrieron procesos de quiebra, refundación o pérdida de categoría por problemas financieros. En todos los casos, las instituciones debieron reorganizarse administrativamente y comenzar prácticamente desde cero para volver al profesionalismo.
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