Agustín Auzmendi fue el encargado de terminar con una racha negativa que Gimnasia arrastraba desde el punto del penal. Con su gol ante Tigre, el delantero volvió a convertir una pena máxima para el Lobo luego de dos ejecuciones falladas de manera consecutiva.
La serie había comenzado en la primera fecha del Torneo Clausura, cuando Marcelo Torres desperdició un penal frente a Racing. A esa situación se le sumó el remate contenido a Ignacio Fernández durante el encuentro de ayer en el Bosque.
Justamente, en la tarde de ayer frente al Matador, Gimnasia contó con dos penales a favor. El primero llegó en la etapa inicial, tras una infracción sobre el propio Auzmendi dentro del área, luego de una recuperación de balón. Nacho Fernández se hizo cargo de la ejecución, pero Zenobio adivinó la intención y se quedó con el disparo.
Ya en el complemento, el Lobo volvió a tener una oportunidad desde los doce pasos. Luego de una salida del arquero visitante que terminó impactando sobre Lucas Janson, Daniel Zamora sancionó una nueva pena máxima, en medio de una jugada que generó polémicas.
Esta vez el encargado fue Auzmendi. El delantero tomó la responsabilidad, remató cruzado al palo derecho y venció a Zenobio, que se arrojó hacia el lado opuesto. Así, además de aportar un gol importante para la victoria albiazul, cortó la mala racha y devolvió la eficacia de Gimnasia desde el punto penal.
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