La complicada situación que vivió Julián Álvarez en el último mercado de pases, producto de que el Atlético de Madrid rechazó venderlo al Barcelona, obligó a la FIFA a reformular su reglamento sobre traspasos de gran cuantía y cláusulas de rescisión a partir del próximo año.
El ente que regula el fútbol mundial modificará el Artículo 17 de su Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores y entrará en vigencia desde el 1° de enero de 2027. Según el organismo, esta nueva modificación protegerá a los futbolistas que se encuentren en situaciones como la del futbolista argentino, impidiendo que los clubes fijen cláusulas de rescisión con precios absurdos.
A partir de 2027 los clubes deberán ajustar las cláusulas de rescisión de los contratos de los jugadores a su valor real de mercado. De esta forma, se podrá facilitar que los futbolistas abandonen los clubes donde no desean estar, al tiempo que protege a las entidades una vez rescindido el contrato.
La FIFA aprobó el nuevo marco, que ya tomó informalmente el nombre “Ley de Julián Álvarez”, después de meses de negociaciones con representantes de los futbolistas, clubes y ligas, y también como parte de la adaptación del sistema de transferencias a los principios establecidos tras el conocido caso Lass Diarra, que obligó a limitar las cláusulas de rescisión abusivas y fijar criterios claros en las compensaciones económicas.
Cabe señalar que, durante el último mercado de pases, Julián quiso abandonar el Atlético de Madrid y expuso su deseo de marcharse a jugar al Barcelona. En ese sentido, el club culé hizo el intento para comprar el pase del futbolista nacido en Calchín, pero no tuvo éxito.
Uno de los principales obstáculos para el Barça fue la enorme cláusula de rescisión del delantero, que fue reportada en torno a los 580 millones de dólares. Este alto valor le permitió al equipo que dirige Diego Simeone retener al jugador al menos hasta el 31 de diciembre.
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