El fútbol argentino atraviesa una crisis total de confianza en su arbitraje, con quejas generalizadas en el Torneo Clausura que ya no solo involucran a clubes opositores a la conducción de la AFA, sino también a dirigentes históricamente cercanos. El foco de las críticas apunta principalmente contra Federico Beligoy (Director Nacional de Arbitraje) y los recurrentes errores o diferencias de criterio en el uso del VAR.
Por ejemplo, el presidente de Independiente Rivadavia, Daniel Vila, quedó muy enojado con el arbitraje de Nicolás Ramírez en su pasado duelo ante River, y no dudó en demostrarlo: “Es un bandido”.
Vila pidió que el juez mencionado no dirija más a su club ya que les “inclinó la cancha” y extendió la queja para Federico Beligoy, director nacional de arbitraje.
Las declaraciones se dieron luego de un partido en el que la “Lepra” mendocina cayó por 3-1 ante River, y se suman a reclamos expedidos desde Vélez, Lanús y el propio “Millonario” sobre el nivel arbitral del fútbol argentino.
Tras la derrota en la que Independiente Rivadavia fue testigo de los primeros retazos de gran nivel de River en el semestre, Daniel Vila intentó ser “prudente” pero explotó contra la manera de dirigir el partido de Nicolás Ramírez.
A pesar de haberse tratado de un partido sin un gran número de polémicas, con un penal sancionado para el conjunto local en el que hubo un contacto del defensor Leonard Costa sobre el mediocampista Ángel Correa, el presidente del conjunto mendocino mostró su descontento con el recuerdo de la pasada final de la Copa Argentina.
En la misma, que terminó con un triunfo de su club y la conquista de su primera estrella, Ramírez había tenido un altercado que terminó con la expulsión del entrenador Alfredo Berti, quien reclamaba injusticias arbitrales.
Tras el encuentro, Vila aseguró estar “muy caliente”, trató de “bandido” tanto a Nicolás Ramírez como a Beligoy y comentó la complejidad de dar vuelta un resultado cuando su equipo juega “contra 12” rivales.
Los reclamos acerca del nivel del arbitraje en el fútbol argentino se han multiplicado en los últimos meses.
Otros presidentes se manifestaron en contra del nivel de los árbitros, como Russo y Di Carlo
El entrenador de Vélez, Guillermo Barros Schelotto, protagonizó una conferencia de prensa furiosa luego de sufrir errores evidentes en su igualdad ante Riestra, en la fecha pasada, y había declarado que Nazareno Arasa y Diego Ceballos, árbitro y VAR de aquel encuentro, “no tienen que dirigir nunca más” a su club, cargándolos con la “responsabilidad de que Vélez no haya ganado el partido”.
Además, otros presidentes que se manifestaron en contra del nivel actual de los jueces fueron Stefano Di Carlo, de River, quien denunció un “manoseo de todo tipo y color” ante más de un club y Nicolás Russo, de Lanús, que cuestionó el nivel de Germán Delfino y consideró que Beligoy “cumplió un ciclo”.
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