Rayan Cherki parecía ser una de las grandes figuras ofensivas de la Selección de Francia, pero vivió un Mundial para el olvido, marcado por la falta de minutos en la cancha y un cruce con Didier Deschamps, entrenador del combinado galo que se despidió del cargo tras el certamen. La situación del volante ofensivo de Manchester City quedó en evidencia tras la derrota 6-4 ante Inglaterra.
Durante el partido por el tercer puesto entre Les Bleus y los Tres Leones, más precisamente durante la pausa de hidratación del primer tiempo, el técnico frances le pidió al mediocampista de 22 años que soltara la pelota más rápido, y según reveló el periodista de L’Équipe Romain Molina este último le habría respondido de manera irrespetuosa y con rebeldía.
Deschamps, lejos de seguir el conflicto, se dirigió a Michael Olise, Dédiré Doué y Kylian Mbappé. Además, en su última conferencia de prensa como entrenador de Francia eligió no apuntar a nadie. “Hoy no voy a ajustar cuentas”, aseguró, y agregó: “Los jugadores lo saben perfectamente. No voy a señalar con el dedo”.
Según Molina, el episodio entre ambos no fue un suceso aislado, y la actitud de Cherki fue calificada de “inaceptable” por varios miembros del plantel, que acusaron falta de intensidad en los entrenamientos y críticas frecuentes hacia sus compañeros. El atacante también había protagonizado un cruce con el entrenador en el partido ante Suecia por dieciseisavos, cuando lo ignoró al entrar en los últimos minutos.
LAS BOMBAS DE RABIOT
Adrien Rabiot, mediocampista de Francia, denunció “actitudes inadmisibles” en algunos de sus compañeros, tras la dura derrota por 6-4 contra Inglaterra.
“Entramos de una manera bastante vergonzosa a esta primera parte (...) He visto comportamientos en algunos jugadores que no había visto nunca hasta ahora. Es un poco decepcionante, porque era el último partido para dejar una buena imagen en esta competición”, dijo Rabiot, en unas declaraciones dadas al canal BeinSports tras el partido.
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