Villa San Carlos atraviesa su mejor momento futbolístico desde que arrancó la actual temporada de la B Metropolitana. Sus comienzos fueron muy flojos, sin resultados favorables y con un nivel de juego que no convencía. Insinuó una leve recuperación, que finalmente no pudo consumarse. Solo un triunfo en las primeras diez fechas daba fe de que San Carlos no era el equipo que todos esperaban.
La debacle fue cada vez más profunda. El equipo cayó en zona de descenso directo. Y el proceso de Pablo Miranda al frente del plantel (tras la derrota ante Camioneros) llegó a su final.
La llegada de Miguel Ángel Restelli descomprimió la situación. Le dio otro aire al equipo, que al principio de este nuevo proceso futbolístico, le costó adaptarse.
Sin embargo, y sin hacer demasiado ruido, el Celeste fue construyendo su identidad a partir de buenos resultados (la racha inicial con Restelli a cargo de la conducción técnica fue de un triunfo y cuatro empates sucesivos).
Tuvo un pequeño bajón entre las fechas 24, 25 y 26), hasta que el equipo pudo despegar definitivamente, apoyado en las cinco victorias consecutivas y un empate que hilvanó entre las fechas 27 y 32. Una racha favorable que, al principio, fue impensada, pero que ahora se hizo realidad a partir del funcionamiento colectivo y de la impronta que le pudo inyectar el propio Restelli.
Y esa realidad lo alejó del descenso y le permitió ilusionarse con la posibilidad de poder ingresar al reducido, que otorga el segundo ascenso.
Tras superar de manera sucesiva a Comunicaciones (1-0), Defensores Unidos (1-0), Argentino (Q) (2-0) y Flandria (3-2), San Carlos se amodó mejor en la tabla y quedó más cerca de llegar al Reducido.
San Carlos pasó del sufrimiento por el descenso a soñar con una hipotética clasificación. A diez fechas del cierre del campeonato, el Celeste buscará torcer definitivamente la historia. Para la ilusión de los hinchas y de los propios jugadores.
Después de ganarle a Flandria, en el Genasio Sálice, el cuadro de Berisso alcanzó los 38 puntos, quedando a solo seis de Deportivo Armenio (al que visitará el domingo desde las 12:30 en Ingeniero Maschwitz), el último que estaría ingresando entre los ocho mejores.
No es nada imposible. Todo es cuestión de que el equipo mantenga bien alta la confianza y que los resultados le jueguen a favor. Le quedan 30 puntros por delante, y en Berisso comienzan a frotarse las manos con la posibilidad de ver a San Carlos en el Reducido.
A continuación, los partidos que le quedan: 33º) (V) Armenio; 34º) (L) Brown (A); 35º) (V) Laferrere; 36º) (L) Talleres; 37º (V) Argentino de Merlo; 38º) (L) Arsenal; 39º) (V) Excursionistas; 40º) (L) Villa Dálmine; 41º) (V) UAI Urquiza y 42º) (L) Real Pilar.
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