Con los triunfos de Francia sobre Marruecos, España ante Bélgica, Inglaterra frente a Noruega y Argentina contra Suiza por los cuartos de final, el Mundial 2026 alcanzó los 100 partidos disputados. Pero el número redondo no es el único dato que explica la magnitud de una Copa del Mundo que ya quedó grabada en la historia incluso antes de las semifinales.
Hasta el momento se marcaron 292 goles, hubo récords individuales y colectivos, hitos organizativos inéditos y estadísticas que difícilmente vuelvan a repetirse. El torneo que organizan de manera conjunta Estados Unidos, México y Canadá no solo estrenó el formato de 48 selecciones, sino que también inauguró una nueva era para el fútbol mundial.
México, además, volvió a ocupar un lugar privilegiado en la historia al convertirse en el primer país que recibe tres Mundiales, tras haber organizado las ediciones de 1970 y 1986. El estadio Azteca también escribió otra página inolvidable al transformarse en el único escenario que albergó tres partidos inaugurales de Copas del Mundo.
Los 292 tantos convertidos en los primeros 100 encuentros confirman el perfil ofensivo del torneo. Entre ellos hubo uno especialmente simbólico: el 3-2 anotado por Enzo Fernández frente a Egipto en los octavos de final fue el gol número 3.000 de toda la historia de los Mundiales.
Argentina volvió a quedar ligada a una cifra redonda. El gol número 1.000 fue obra del neerlandés Rob Rensenbrink en Mendoza durante el Mundial 1978, mientras que el número 2.000 lo convirtió el sueco Marcus Allbäck en Alemania 2006. El primero de todos había sido anotado por el francés Lucien Laurent en Uruguay 1930.
A los 39 años, Lionel Messi continúa ampliando una colección de récords que parece no tener techo. Con los seis partidos disputados en esta Copa alcanzó los 32 encuentros mundialistas, consolidándose como el futbolista con más presencias en la historia del torneo. También pasó a ser el máximo goleador histórico de los Mundiales con 21 tantos, dejando atrás los 16 del alemán Miroslav Klose.
Como si fuera poco, ante Suiza sumó su décima asistencia en Copas del Mundo, transformándose también en el máximo asistidor histórico del certamen. La victoria frente a los suizos también cortó otra racha extraordinaria: por primera vez desde los octavos de final de Qatar 2022, Messi terminó un partido mundialista sin convertir. Había marcado en nueve encuentros consecutivos entre ambas Copas del Mundo.
No todas las estadísticas son favorables. El capitán argentino también quedó como el futbolista con más penales fallados en la historia de los Mundiales, con cuatro ejecuciones desperdiciadas.
Cristiano Ronaldo volvió a demostrar por qué integra el grupo de los más grandes de todos los tiempos. El portugués llegó a 27 partidos mundialistas y quedó segundo en la tabla histórica de presencias, solo detrás de Messi.
Además consiguió un registro inédito: se convirtió en el primer futbolista en convertir goles en seis Copas del Mundo diferentes, una marca que hasta ahora nadie había logrado.
Detrás de Messi aparece otro nombre destinado a seguir rompiendo récords. Kylian Mbappé ya suma 20 goles mundialistas y, con Francia clasificada a semifinales, todavía tiene posibilidades de seguir acercándose al récord absoluto.
Por su parte, Erling Haaland se despidió del torneo con una impresionante eficacia: convirtió siete goles en apenas seis partidos antes de la eliminación de Noruega frente a Inglaterra.
El arquero Unai Simón protagonizó uno de los registros más impactantes del torneo. Antes de recibir el gol del belga Charles De Ketelaere acumuló 650 minutos consecutivos sin recibir goles en Copas del Mundo, superando ampliamente los 517 minutos que Walter Zenga mantenía como récord desde Italia 1990.
La histórica racha comenzó en Qatar 2022 y recién terminó en los cuartos de final del Mundial 2026.
Uno de los episodios más curiosos ocurrió durante el empate frente a Brasil. Durante 24 minutos, Marruecos jugó con once futbolistas nacidos fuera del país africano. Canadá, Francia, España, Bélgica y Países Bajos fueron los lugares de nacimiento de todos los jugadores que estuvieron simultáneamente en cancha, una situación prácticamente inédita en la historia de los Mundiales.
El nuevo formato también permitió que aparecieran historias inesperadas. Curazao se convirtió en el país más pequeño en disputar una Copa del Mundo, con apenas 185.000 habitantes y 444 kilómetros cuadrados de superficie. Cabo Verde fue otra de las grandes revelaciones. En su debut absoluto logró superar la fase de grupos tras igualar con España, Uruguay y Arabia Saudita antes de caer en tiempo suplementario frente a Argentina.
África, además, firmó su mejor actuación histórica: siete selecciones avanzaron a las rondas eliminatorias, una cifra nunca antes alcanzada por el continente. No solo los futbolistas rompieron marcas. El neerlandés Dick Advocaat, al frente de Curazao, se convirtió con 78 años en el entrenador de mayor edad en dirigir un partido de una Copa del Mundo.
Solo quedan cuatro partidos por disputarse: las dos semifinales, el encuentro por el tercer puesto y la gran final.
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