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Gimnasia redondeó un partido serio, jugó un muy buen primer tiempo, supo reponerse a la adversidad del empate visitante y derrotó con justicia a Tigre. El 2 a 1 final llegó para ratificar la levantada iniciada con la victoria en Rosario y demuestra que este Lobo está vivo y ambicioso más allá de los golpes en el clásico y la Copa Argentina.
Ignacio Miramón fue el abanderado del triunfo tripero, con un partido completo en el que se comió la cancha. Nacho Fernández, nuevamente, fue el eje de fútbol tripero, incluso recuperándose del penal atajado. Y jugadores como Enzo Martínez, Agustín Auzmendi y Germán Conti tuvieron un aporte importante en la lucha que el partido exigió. Esas individualidades pudieron destacarse dentro de una estructura sólida. Gimnasia es un equipo convencido de lo que quiere y de las formas en las que puede lograr los objetivos durante los 90 minutos.
Esa convicción la logró Ariel Pereyra en un puñado de meses. Desde aquel debut ante Deportivo Camioneros, el Pata le dio al equipo una identidad al margen de los planteos tácticos y los nombres propios. Con algunos nombres como Ignacio Fernández e Ignacio Miramón que hacen las cosas más fáciles, ha conseguido una continuidad de resultados y sobrellevar los malos momentos. Cuando parecía que la goleada en el clásico podía llevarse puesto todo el ciclo, el segundo tiempo contra Gimnasia de Mendoza mostró un equipo vivo, ratificado por los triunfos ante Rosario Central y Tigre. 12 victorias, solo un empate (la derrota por penales con Deportivo Riestra) y 4 caídas son el saldo netamente favorable de esta etapa del Pata como DT.
¿Por qué Gimnasia le ganó a Tigre? Porque fue claramente superior en el balance del juego. El primer tiempo albiazul fue muy bueno, más allá de que Tigre manejó un poco más la pelota en los primeros minutos. Gimnasia tuvo una chance inmejorable para ponerse al frente en el marcador. Agustín Auzmendi peleó una pelota perdida, hubo apenas contacto del defensor y el árbitro Daniel Zamora marcó penal. El remate de Nacho Fernández, débil y anunciado, fue atajado contra su caño izquierdo por Zenobio para dejar las cosas 0 a 0. El Lobo lo fue metiendo en su campo a Tigre en base a córners y Enzo Martínez casi mete el primero. La visita solo avisó con un remate desviado de Ignacio Russo. Luego de una buena acción entre Zalazar y Auzmendi, Nacho Fernández tuvo otra buena chance con un remate que atajó Zenobio.
12 triunfos, solo 1 empate y 4 derrotas son los números del Pata Pereyra como entrenador albiazul
El equipo del Pata Pereyra presionó bien en la mitad de la cancha y mantuvo las riendas del partido hasta pasada la media hora del primer tiempo. Cuando aflojó la intensidad, casi Tigre convierte con un gran remate de Jabes Saralegui que pegó en el caño derecho del Mono Insfrán.
Un tiro libre venenoso de Ignacio Fernández casi complica al arquero y en el rebote, el disparo de Lucas Janson terminó en el tiro de esquina. El Tripero tuvo varias aproximaciones más y merodeó permanentemente el arco visitante. Tanto fue Gimnasia que encontró premio en la última jugada del primer tiempo. Un foul a Bautista Barros Schelotto generó un tiro libre desde la derecha del ataque que Nacho Fernández envío al área. Y el centro, otra vez venenoso, encontró en el camino la cabeza de Germán Conti para poner la historia 1-0 a favor del Lobo.
El anticipo de central -que convirtió su primer gol con esta camiseta- provocó el festejo de todo un estadio que vivió la primera etapa sin ansiedad por el buen rendimiento del equipo. Por eso, Gimnasia se fue al descanso feliz, con un partido que parecía estar controlado,
Sin embargo, en la primera jugada del segundo tiempo, al ingresado Mauro Méndez lo tuvo que cortar con foul Mateo Seoane. El tiro libre del propio Méndez fue rechazado con esfuerzo por Insfrán pero la pelota quedó muerta en el área e Ignacio Russo capitalizó el rebote para poner el 1 a 1.
Gimnasia buscó variantes para recuperar el predominio del juego. Así, ingresó Franco Torres por Zalazar. Sin embargo, no fue el juego externo el que le devolvió la ventaja al Lobo: Zenobio salió a “romper” en un centro al área para Lucas Janson y Zamora cobró penal ante el choque involuntario. Agustín Auzmendi, con un remate fuerte y seco a la derecha del arquero, puso el 2 a 1.
A partir de la ventaja tripera, el partido se hizo más trabado en la mitad de la cancha, aunque el Pata Pereyra sorpendió con un cambio muy ofensivo: el ingreso de Agustín Colazo en lugar de Seoane.
Un remate de Nacho Fernández que se fue desviado tras una buena jugada de Franco Torres fue una de las pocas llegadas de peligro en el tramo final del juego. Más allá de los riesgos lógicos que tiene el fútbol como deporte, Tigre prácticamente no tuvo llegadas que inquietaran a Nelson Insfrán y el partido terminó sin riesgos para el arco tripero.
Para Gimnasia, esta victoria llega en el momento ideal, para ratificar ante su gente la muy buena campaña, con objetivos importantes para el futuro. Por eso, la despedida con aplausos para un equipo que -otra vez- se mostró convencido y ganador.
El gol de Nacho Russo, el empate parcial de Tigre
El penal de Zanobio a Janson
El gol de Auzmendi de penal
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