No son días fáciles en Gimnasia. Primero, porque el retraso salarial con los trabajadores ha generado malestar, ya que se trata de una situación reiterada en estos escasos meses de gobierno y con un panorama a futuro bastante oscuro. En dos veces entre miércoles y jueves, se le depósito solo el 35 % del sueldo a los trabajadores enrolados en Utedyc.
Ese malestar también se trasladó a los futbolistas. Según la información del club, se les pagó a los jugadores el saldo correspondiente al sueldo de junio, pero -en muchos casos- se trataría de la remuneración mensual que no incluye ítems como la trayectoria deportiva, que en muchos casos es el 75% de lo que percibe mensualmente un futbolista. Además, se adeuda la totalidad de julio y -según los usos y costumbres- hoy vence el plazo para pagar el sueldo de agosto.
La situación, sin resolución a la vista, generó que el plantel barajara la posibilidad de una medida de fuerza que no afecte la preparación, aprovechando el parate de la fecha FIFA. Sin embargo, a instancias de los más conciliadores, se planteó una reunión para expresar el reclamo a la dirigencia en el mismo camarín del Bosque tras el 2 a 2 con Banfield.
Lejos de calmar las aguas, la reunión -en la que estuvieron el presidente Carlos Anacleto, el director deportivo Germán Brunati, jugadores e integrantes del cuerpo técnico- terminó con un fuerte cruce de recriminaciones, donde por un lado se planteó la deuda que el club tiene con los futbolistas y por el otro salieron a la luz reclamos por resultados deportivos, algo que molestó sobremanera a los referentes del plantel.
Con el dinero de la venta de Lescano como solución si fecha (¿Argentinos Juniors pagará en seis cuotas?), habrá que ver si el paso de las horas aporta frialdad a los protagonistas. Gimnasia, en plena recta final de la temporada, la necesita.
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