Otra noche negra para Boca. Oscura mal. Desastrosa presentación de los de Claudio Úbeda que salvo un milagro dejará de ser el técnico del equipo. Perdió como local 1-0 contra la Universidad Católica de Chile y quedó eliminado de la Copa Libertadores, su máximo objetivo y obsesión. Terminó como tercera de la zona y por eso jugará el repechaje para seguir su carrera en la Copa Sudamericana, un premio que es totalmente insignificante de acuerdo a sus pretensiones.
Los hinchas se cansaron de un grupo de jugadores que no dieron en la talla, con algunos que se bajaron de los últimos partidos y otros que no pasaron de ser referentes en las palabras. No se salvó nadie de una noche que marcará un punto de quiebre y que si no toma medidas urgentes también empezará a debilitar aun más a Juan Román Riquelme, el presidente de la institución que no pudo darle nada de todo lo que prometió al momento de asumir y luego ser reelecto.
Finalmente lo que parecía una clasificación asegurada por los buenos resultados en el inicio se transformó en eliminación. No se puede creer de este equipo que había sacado 6 puntos en la primera ronda y solo sumó uno en la segunda, jugando los últimos dos partidos como local.
El cotejo le tuvo como dominador pero solo de manera territorial y con poseción de la pelota. Nunca se llevó por delante a su rival, no tuvo una sola idea y salvo con pelotazos al área nunca supo cómo buscar el gol, primero para ganar y luego para al menos empatar y tener un aspecto de dónde aferrarse.
En el inicio del partido los únicos dos jugadores que rompieron el moldo fueron Aranda y Zeballos. El primero no tuvo compañía y el delantero amagó mucho, generó peligro pero otra vez demostró que lo suyo no es la terminación de las jugadas.
Ese dominio a puro esfuerzo y pelotazos de Boca le derrumbó a los 34 minutos cuando Clemente Montes clavó un golazo desde afuera del área, terminando una contra de la visita, que aprovechó el pésimo retroceso de Boca y la floja marca del español Ander Herrera, que luego dejaría la cancha luego de muy flojos primeros 45 minutos.
A partir de entonces comenzó otro partido, lleno de nerviosismo e impotencia, con un público que empezó a pedir lo suyo para que el equipo Xeneize se despertara y, aunque sea de prepo, se llevase por delante a un conjunto chileno que ganó en confianza.
En el segundo tiempo fue igual. Intrascendentes desbordes de Zeballos, cero precisión dentro del área y poca pelota parada. A falta de cinco minutos Angel Romero llegó al 1-1 pero la jugada fue anulada por off side de VAR. Y chau ilusión de poder dar vuelta un partido que siempre lo tuvo cuesta arriba y mucho más en los minutos que quedaron por delante. No se le cayó una idea al Xeneize en todo el partido. Y fue más doloroso porque el rival no se mostró gran cosa
Cruzeiro ganó su partido y clasificó
En Belo Horizonte Cruzeiro logró sacarsde de encima a Barcelona de Guayaquil y se transformó en el otro equipo de la zona que se metió en octavos de final. Fue 4-0. o empezó a ganar a los 4 minutos por el gol de Matheus Pereira. Luego hizo tres más en el complemento.
A falta de cinco minutos llegó un gol de Romero que fue anulado por off side de VAR
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