Boca reaccionó y comenzó con el pie derecho la serie de los Octavos de final de la Copa Sudamericana ante Recoleta de Paraguay. El Xeneize ganó 3-1 en el Palacio Tomás Adolfo Ducó, con un segundo tiempo arrollador que fue clave para dar vuelta el marcador, luego de comenzar perdiendo en el amanecer del juego. El ingreso de Villa fue determinante para la victoria. Ascacibar, Delgado y Flores las rúbricas de la Ribera.
El conjunto paraguayo golpeó temprano y aprovechó uno de los momentos de mayor desconcierto de Boca. A los 5 minutos de juego, un rápido contraataque terminó con la pelota en los pies de Charpentier. El delantero argentino giró con libertad ante una defensa mal parada y la acción derivó en un remate de Ríos desde afuera del área que, tras desviarse en Leandro Lozano, dejó sin posibilidades a Montero para establecer el 1-0.
El gol condicionó al Xeneize, que durante gran parte de la primera mitad mostró más empuje que claridad. Si bien intentó reaccionar, le costó generar asociaciones y encontrar espacios para vulnerar a un rival que se sintió cómodo con la ventaja. Incluso cuando logró inquietar, la fortuna tampoco estuvo de su lado: en una misma jugada, la pelota se estrelló primero contra un palo y luego en el travesaño, provocando la impaciencia de los hinchas, que hicieron sentir su descontento desde las tribunas.
Por su parte, en el final de la primera mitad, el delantero Báez fue expulsado a instancias del VAR tras un codazo a Flores.
Sin embargo, la historia cambió por completo tras el descanso –cabe señalar que los locales sacaron del medio en ambos tiempos–. Boca salió decidido a revertir el resultado y encontró rápidamente la recompensa. En apenas unos minutos pasó de la frustración a la euforia. A los pocos instantes del complemento, Ascacibar apareció dentro del área para rematar un centro de Sebastián Villa a quemarropa y marcar el empate. Apenas dos minutos después, Delgado conectó de cabeza otro envío del colombiano y dio vuelta el marcador.
La remontada liberó al equipo, que mostró una versión mucho más agresiva y dinámica. Con mayor intensidad, presión alta y circulación de pelota, Boca arrinconó a Recoleta y lo dejó sin respuestas. El dominio se tradujo en el tercer gol de la tarde: a los 17 minutos, la Joya Flores sacó un potente remate desde afuera del área que amplió la diferencia y terminó de encaminar una segunda mitad arrolladora para los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena. Minutos más tarde, Mosquera se fue expulsado en la visita por doble amarilla.
De esta manera, gracias a un segundo tiempo para enmarcar, Boca derrotó 3-1 a Recoleta y llega envalentonado a la revancha de la próxima semana en Paraguay.
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