(Rio de Janeiro, enviado especial).- Gonzalo vive en Israel desde hace cinco años, pero el amor por el Pincha sigue intacto. Llegó a la Argentina la semana pasada para ver la ida de la semifinal de la Copa Libertadores y viajó a Río de Janeiro junto a amigos para acompañar al equipo en la revancha ante Flamengo.
La pasión por Estudiantes no conoce de distancias. En la previa de la semifinal revancha de la Copa Libertadores frente a Flamengo, en Río de Janeiro, EL DIA encontró una historia que cruza países, amistades de toda la vida y un sentimiento que se mantiene intacto a miles de kilómetros de La Plata.
Gonzalo vive en Israel desde hace cinco años, pero el vínculo con el Pincha sigue siendo una parte central de su vida. Por eso, junto a un grupo de amigos, viajó para acompañar al equipo en uno de los partidos más importantes de la temporada.
“Llegamos el miércoles pasado a Argentina, vimos el primer partido y ahora nos vinimos para acá”, contó Gonzalo, que primero estuvo presente en la ida de la semifinal y luego emprendió viaje hacia Brasil para alentar al equipo en la revancha.
La distancia no hace fácil seguir al León. Los horarios de los partidos suelen ser complicados y muchas veces los encuentros se juegan de madrugada en Israel. Sin embargo, el hincha asegura que siempre está pendiente de lo que sucede con Estudiantes.
“Es duro, los horarios son muy difíciles, generalmente de madrugada. Pero juega Estudiantes y estamos pendientes”, explicó.
Estudiantes también tiene su lugar en Israel
La pasión albirroja también tiene su espacio en Tel Aviv, donde funciona una filial de Estudiantes y un equipo de fútbol que lleva el nombre del club. Según contó Gonzalo, los hinchas mantienen el contacto con los simpatizantes platenses y siguen de cerca la actualidad del equipo.
Además, destacó el trabajo de quienes sostienen ese espacio en Israel y mantienen vivo el sentimiento por el Pincha lejos de casa.
En Río de Janeiro, Gonzalo se reencontró con amigos de la infancia, varios de ellos vinculados a La Plata, para compartir la previa del encuentro ante Flamengo. Entre charlas y partidas de cartas, el grupo esperó el partido pese a la lluvia que marcó la jornada en Brasil.
La historia también tiene lugar para las preferencias futbolísticas: cuando les preguntaron por sus jugadores favoritos de Estudiantes, aparecieron los nombres de Cetré y Guido Carrillo.
A pocas horas de la revancha, el grupo comparte una misma ilusión: ver al Pincha dar un paso más hacia la final de la Copa Libertadores. Para Gonzalo, el viaje es mucho más que acompañar a un equipo de fútbol: es reencontrarse con sus raíces, sus amigos y una pasión que sigue intacta incluso a miles de kilómetros de distancia.
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