El operativo de seguridad diagramado para el partido entre Boca y Racing en el estadio Gigante de Arroyito, por los cuartos de final de la Copa Argentina, incluyó a 580 efectivos y la habilitación de accesos diferenciados para cada parcialidad a partir de las quince.
La distribución asignó la popular Sur, la platea del río y un sector de la Cordiviola para los simpatizantes de Boca, mientras que el público de Racing ocupó la popular Norte y el resto de la Cordiviola.
Horas antes del inicio del encuentro se registraron incidentes en las inmediaciones del estadio rosarino. Por un lado, simpatizantes de Racing que se encontraban en el sector de la popular protagonizaron un cruce con el personal policial a raíz de inconvenientes en el ingreso de los hinchas que aguardaban afuera. El episodio incluyó el desplazamiento de vallas de contención y detonaciones de balas de goma al suelo por parte de las fuerzas de seguridad, hasta que se modificó el vallado para permitir el acceso.
Por otro lado, sectores de la parcialidad de Boca denunciaron demoras y el uso de gas pimienta en el acceso a la popular Sur, donde además se reportaron situaciones de violencia por parte de la policía hacia los asistentes.
En la previa al encuentro, las tribunas mantuvieron cánticos cruzados entre ambas hinchadas mientras el estadio completaba su capacidad. Desde el sector académico se escucharon provocaciones hacia el rival con la frase "Prendé el parlante", a lo que la parcialidad xeneize replicó con "Llená la cancha" y el posterior retruco "Llená dos canchas/la p... que lo parió". No obstante, uno y otro lado se entonó el cántico "Chiqui Tapia botón...".
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