Cuando el partido entraba en su tramo decisivo, Gimnasia reclamó con vehemencia un penal por una supuesta infracción de Santiago Sosa sobre Diego Auzmendi dentro del área de Racing. La acción se produjo a los 40 minutos del segundo tiempo y desató las protestas de jugadores y el cuerpo técnico del Lobo.
Pese a los insistentes reclamos, el árbitro Nicolás Ramírez desestimó la infracción y dejó seguir el juego. Además, no fue convocado a revisar la jugada en el monitor del VAR, una decisión que generó aún más polémica y el enojo en Gimnasia, que consideró que había existido contacto suficiente para sancionar la pena máxima.
SUSCRIBITE a esta promo especial