Junín, Enviado Especial
lfinochio@eldia.com
Estudiantes dejó pasar una valiosa oportunidad de acomodarse en la tabla y cayó 2-0 ante Sarmiento en la tarde en Junín. Con una formación mixturada y varios retoques pensando en la seguidilla de partidos, el León no logró prolongar el envión anímico que le habían dado el triunfo en el clásico platense y la clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores.
El Pincha fue el poseedor del balón durante varios pasajes del primer tiempo. Sin embargo, ese control no derivó en llegadas que inquieten la valla de Ayala, más allá de un disparo de Meza que pasó cerca del caño izquierdo.
Asimismo, el Verde optó por acoplarse al estilo de partido que Estudiantes proponía: esperándolo sin el dominio de la pelota y presionando ante las salidas defensivas.
Lo cierto, es que al León le faltó un conductor, alguien que tome el rol de delegado de la secretaría de juego y creatividad. Si bien ese lugar intentó ocuparlo Correa, algunos metros retrasados de Alario no logró imponerse del todo.
Pasado apenas el primer cuarto de hora, cuando el empate le quedaba bien al partido,pero el Verde encontró la llave de gol frente a un remate de Caramelo Martínez en el borde de la medialuna que con la fortuna de un desvío dejó descolocado a Muslera. De esta manera, Sarmiento que no era superior ni inferior a su rival se adelantaba en el marcador, tras ganar en el inicio de la jugada, la segunda pelota.
Mauricio "Caramelo" Martínez, primer gol de Sarmiento
Gastón González, segundo gol de Sarmiento
Pese a la ventaja del local, el circuito de jueguo continuó siendo el mismo, con un Estudiantes de aproximaciones aisladas, pero con el dominio del balón, ante un equipo que buscaba sacar provecho de las desatenciones de su rival.
Ya en el epílogo de la primera mitad Sarmiento estuvo cerca de duplicar la ventaja en dos oportunidades -la primera una atajada cinco estrellas de Nando-, en tanto que Estudiantes hizo lo propio con un remate mansito a las manos de guardameta.
El rendimiento colectivo del primer capítulo quedó muy lejos de la versión que mostró el equipo en as últimas dos presentaciones ante Gimnasia y U. Católica. No encontró juego asociado y para colmo tampoco pudo explotar las individualidades de Pérez y Aguirre.
En el complemento, Alexander Medina entendió que uno de los sectores donde más había sufrido su equipo durante la primera mitad era el costado derecho. Por eso, buscó corregir esa falencia con los ingresos de Cetré y Mancuso, apostando a darle mayor profundidad y agresividad a ese sector de la cancha.
El primer gol de Sarmiento llegó por una desatención y tuvo una cuota de fortuna
A partir de esas modificaciones, Estudiantes salió a disputar el segundo acto con una actitud más ambiciosa y una postura claramente ofensiva. El equipo ganó metros en el campo rival y comenzó a instalarse con mayor frecuencia en las inmediaciones del área de Sarmiento. Sin embargo, la falta de precisión y contundencia en los últimos metros volvió a jugarle una mala pasada y le impidió encontrar rápidamente el empate.
Del otro lado, el conjunto local optó por retroceder algunos metros y cederle la iniciativa al Pincha, una decisión que le permitió a los dirigidos por Medina contar con más espacios para elaborar ataques, aunque sin la claridad necesaria para traducir ese dominio territorial en situaciones realmente peligrosas.
El partido se definió en el aspecto físico. El local se apoyó en eso para ganar
Ante las dificultades para generar juego en la mitad de la cancha y romper la estructura defensiva del Verde, el entrenador decidió mover nuevamente el banco de suplentes. Así, dispuso los ingresos de Sosa y Tobio Burgos, con la intención de sumar mayor capacidad de distribución, creatividad y explosividad en los metros finales.
Con el correr de los minutos y ante la necesidad de revertir el resultado, el uruguayo decidió jugarse sus últimas cartas. Llegada la segunda media hora del complemento, mandó a la cancha a Carrillo para compartir el frente de ataque junto a Alario, apostando por una doble referencia de área. Sin embargo, la falta de precisión en los envíos y la escasez de centros peligrosos impidieron que el plan del entrenador pudiera desarrollarse con éxito.
Cuando Estudiantes comenzaba a mostrar algunas señales de reacción y daba la sensación de que podía encontrar el empate, volvió a pagar caro una desatención defensiva. Tras una floja marca de Pierani, Marabel logró escaparse por el sector izquierdo y asistió a González, que quedó mano a mano con Muslera y definió con precisión para establecer el 2-0.
El golpe terminó de desmoronar las aspiraciones albirrojas. Y como si la tarde no hubiese sido lo suficientemente complicada, el equipo desperdició la oportunidad de descontar en el tramo final del encuentro. Luego de una mano de González dentro del área, advertida por el VAR desde la cabina, Yael Falcón Pérez sancionó penal para el Pincha. Sin embargo, Joaquín Correa no logró convertir desde los doce pasos y terminó de sellar una jornada para el olvido para el conjunto de Medina.
Minutos tuvo facundo farías. La Joya volvió no ser tenido en cuenta por Medina pese a estar sentado en el banco de los suplentes. Su futuro en el Pincha parece haber llegado al final.
VIDEO | Desde Junín, Lucas Finochio
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