La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) respaldó el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la suspensión de embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a las pymes, pero reclamó cambios en el programa de facilidades de pago: eliminar el anticipo del 5%, ofrecer al menos 48 cuotas y permitir la incorporación de planes que todavía no hayan caducado.
Vicente Lourenzo, coordinador de la Comisión de Asuntos Tributarios de CAME, destacó el alivio que la decisión puede representar para los productores agropecuarios y las economías regionales, donde advirtió sobre un presunto ahogo financiero que dificulta el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
“En las distintas economías regionales, cuanto más chico es el productor, más problemas está teniendo y menos margen de maniobra tiene. Por lo tanto, esta decisión del ministro va a ayudar muchísimo a ese sector”, afirmó. Sin embargo, consideró insuficiente el plazo de financiación que describió: “Como mínimo, estamos hablando de 48 cuotas. Dieciocho es patear un poquito el problema para adelante, nada más”.
En junio pasado, CAME le había solicitado a Caputo que se interrumpieran los embargos a las pymes y que no se les aplicaran multas. CAME respalda las medidas que preserven el entramado productivo, fortalezcan la competitividad de las pymes y acompañen su desarrollo sostenible.
CAME también considera positivo el plan de facilidades de pago para las pymes, ya que se van a incorporar las obligaciones vencidas al 31 de octubre. Sin embargo, la entidad pide que se elimine el anticipo del 5% para acceder al plan. En ese sentido, mantenerlo requiere un esfuerzo financiero que las pymes no están en condiciones de afrontar.
Asimismo, el plan debería ofrecer, como mínimo, 48 cuotas y permitir el ingreso a planes de pago que aún no hayan caducado. Esto significaría una verdadera refinanciación y un oxígeno financiero que la situación de las pymes requiere.
Consultado sobre el alcance entre las cooperativas vinculadas con el agro, el vocero sostuvo que también podrían beneficiarse, siempre que tengan una CUIT activa. Advirtió, no obstante, que hay cooperativas que no cumplen con esa condición por problemas de larga data relacionados con la presentación de balances. “Es muy difícil que una empresa reciba apoyo bancario cuando tiene balances malos”, señaló. Y agregó: “Hoy, lamentablemente, la única fuente de financiamiento que tienen las pymes son los impuestos”.
Para Lourenzo, uno de los principales efectos de la suspensión será evitar que las dificultades tributarias paralicen la operatoria de las empresas agropecuarias. “Lo que anunció el ministro es satisfactorio, porque una de las cosas que estaba trabando hoy el accionar agropecuario, fundamentalmente, es la traba de embargos”, señaló a La Nación.
Explicó que cuando el producto pierde precio o las ventas quedan por debajo de lo previsto, comienzan los atrasos tanto en el pago de las obligaciones corrientes como en las cuotas de los planes vigentes.
En ese contexto, describió el recurso a los llamados “miniplanes”, que permiten financiar impuestos que vencen todos los meses.
“Si hoy no tengo la plata para pagar el IVA, Ganancias o los aportes y contribuciones, me meto en un miniplan”, indicó. El problema, agregó, aparece cuando se acumulan distintos compromisos: “Todos los días 16 se me debita la cuota uno de ocho, la cuota dos de seis… Es decir, todos los meses se me empieza a vencer una cuotita, como si fuera la tarjeta de crédito. Se te van sumando las cuotas”.
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