TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Industria y construcción continúan en caída y encienden alertas

La producción industrial manufacturera cayó -5% en el desestacionalizado respecto de junio y un -4,9% en el interanual
la construcción no levanta cabeza y profundiza su caída/archivo

Por Instituto de Economía Aplicada

Universidad del Este

La industria y la construcción volvieron a mostrar un deterioro en julio y sumaron una nueva señal de alerta para la actividad económica. Según el INDEC, la producción industrial manufacturera cayó -5% en términos desestacionalizados respecto de junio y -4,9% interanual. De esta manera, el sector profundiza una trayectoria todavía débil: desde noviembre de 2023 acumula una contracción cercana al -9%. El dato adquiere mayor relevancia porque el retroceso no estuvo concentrado en unas pocas ramas, sino que alcanzó a buena parte del entramado manufacturero.

El deterioro industrial es generalizado, con las honrosas excepciones de industria alimentaria y refinación de petróleo. Pero es particularmente fuerte en actividades vinculadas con bienes de consumo durables y equipamiento. Sectores como maquinaria agropecuaria, aparatos domésticos, equipos de comunicación alcanzan variaciones acumuladas en 2026 de -30% a -40%. Otros sectores muy afectados son los textiles, calzado y automotores.

La construcción tampoco logró escapar a esta dinámica. El ISAC registró en julio una caída de 4,6% mensual en la serie desestacionalizada y de 4,5% frente al mismo mes de 2025. Si bien una parte puede explicarse por el fenómeno de El Niño, que implicó mayores lluvias, el comportamiento de los insumos permite observar la amplitud del retroceso. En el acumulado del año respecto a 2025 se redujo el consumo de asfalto, yeso, ladrillos huecos, cal, cemento portland, entre otros materiales. Sólo rebotan la pintura, los artículos sanitarios de cerámica y ligeramente el hormigón elaborado. A pesar de ello, simultáneamente los permisos de edificación autorizados continúan mostrando una evolución relativamente más favorable, lo que podría indicar que existe una diferencia entre los proyectos que se planifican y aquellos que finalmente se transforman en obras efectivas.

La debilidad simultánea de la industria y la construcción es especialmente relevante por el peso que ambos sectores tienen sobre la actividad urbana. No se trata solamente de cuánto producen las fábricas o cuánto se construye: detrás de esas actividades existe una extensa red de proveedores, comercios, servicios, transporte y empleo. Por eso, una recuperación concentrada en sectores como el agro, la energía o la minería puede mejorar las cuentas externas y generar divisas, pero no necesariamente tiene el mismo impacto sobre el empleo y el consumo de los grandes centros urbanos.

Una de las explicaciones para este comportamiento está en la debilidad de la demanda interna. La recuperación del ingreso real observada luego del shock inicial de estabilización quedó trunca. El salario privado registrado se recuperó entre febrero y noviembre del 2024 y desde entonces lleva 19 meses de caída. Esto se profundiza cuando observamos el ingreso disponible, teniendo en cuenta que los gastos fijos (tarifas, transporte, alquileres) crecieron por encima de la inflación. La política fiscal contractiva también continúa condicionando la demanda, mientras que el crédito, que había tenido un papel importante en la recuperación de 2024, se mantiene estancado debido al alto nivel de morosidad.

En este punto aparece una de las principales apuestas del Gobierno para los próximos meses: una de las medidas más resonantes de las últimas semanas fue la flexibilización de los créditos en dólares, que vienen mostrando una expansión considerable desde comienzo del Gobierno. La expectativa oficial es que, a medida que avance la desinflación y se moderen las tasas, el crédito en pesos también gane dinamismo. La expansión de los préstamos hipotecarios UVA, financiados por el FGS pretende contribuir a reactivar precisamente el sector de la construcción.

La cuestión cambiaria agrega otra variable al problema. Para la industria, un tipo de cambio real suficientemente competitivo puede favorecer la producción local frente a los bienes importados y mejorar la rentabilidad de sectores transables. Sin embargo, esta condición se alcanza con un TCR persistentemente alto. Por el contrario, una corrección cambiaria nominal que rápidamente se traslade a precios podría terminar deteriorando nuevamente el poder adquisitivo y el consumo, con un efecto negativo sobre la propia industria. A esto debemos sumarle que la reestructuración productiva del país tiende a apreciar cada vez más la moneda: con mayor desarrollo del sector energético y minero y una industria en deterioro, el saldo comercial del 2026 apunta a ser récord, beneficiado también por términos del intercambio históricamente altos.

El escenario plantea así una tensión para el modelo económico. La estabilización macroeconómica y el crecimiento de sectores generadores de divisas pueden constituir una base sólida para el crecimiento agregado, pero todavía existe una recuperación desigual entre actividades. Mientras algunos sectores vinculados con recursos naturales muestran mayor fortaleza, la industria y la construcción —dos pilares de la actividad y del empleo urbano— vuelven a perder impulso. La capacidad del Gobierno para transformar la estabilidad macroeconómica en una recuperación más extendida será, en buena medida, uno de los principales desafíos de la próxima etapa.

En el acumulado del año se redujo el consumo de asfalto, yeso, cal, cemento y ladrillos huecos

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD