David Milstein, uno de los principales asesores de la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén, fue acusado de bloquear y modificar informes críticos sobre Israel para favorecer al gobierno de Benjamin Netanyahu ante Washington. Los señalamientos surgen de una investigación de The New York Times, basada en testimonios de funcionarios estadounidenses y documentos internos.
Según el diario, Milstein, de 36 años, intervino desde su llegada al cargo, en abril de 2025, en comunicaciones sobre la expansión de los asentamientos en Cisjordania, la violencia de los colonos y las muertes de palestinos cerca de los centros de distribución de alimentos en Gaza.
Los funcionarios consultados advirtieron que esas prácticas podrían estar ofreciendo a Washington una visión distorsionada de las acciones israelíes y dificultar la toma de decisiones. Algunos también expresaron preocupación porque los informes modificados podrían contradecir posiciones públicas del presidente Donald Trump, como su rechazo a una anexión israelí de Cisjordania.
El embajador Mike Huckabee rechazó los señalamientos y cuestionó los fundamentos de la investigación. El Departamento de Estado respondió que su equipo continúa concentrado en impulsar la agenda del mandatario estadounidense.
Una advertencia que no llegó a Washington
Uno de los episodios citados ocurrió a fines de marzo, cuando Israel aprobó una expansión de los asentamientos en Cisjordania. El personal de la embajada redactó un memorándum urgente para advertir que la decisión podía entrar en conflicto con la oposición de Trump a la anexión del territorio ocupado.
Según tres funcionarios informados sobre el procedimiento, Milstein impidió que el documento fuera enviado a Washington.
La investigación sostiene que el asesor comenzó a exigir su aprobación para las comunicaciones de la sección encargada de los asuntos palestinos. El flujo de cables diplomáticos pasó entonces de varios por semana a unos pocos por mes.
Funcionarios con conocimiento directo del trabajo de la misión explicaron que algunos empleados dejaron de redactar reportes por temor a que fueran bloqueados o reescritos. Otros describieron demoras que provocaban que los documentos perdieran relevancia antes de recibir autorización para su envío.
Para su investigación, el Times entrevistó a 15 funcionarios estadounidenses y nueve exdiplomáticos, y revisó decenas de cables, memorandos y comunicaciones internas. Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias.
Reportes modificados sobre Gaza y Cisjordania
Entre los casos mencionados aparece un informe sobre la distribución de alimentos en Gaza durante el verano de 2025. Diplomáticos estadounidenses habían advertido que el sistema de la Fundación Humanitaria de Gaza, respaldada por Israel y Estados Unidos, era caótico y podía provocar nuevos episodios con numerosas víctimas.
Según personas que conocieron el documento y su proceso de edición, Milstein lo reescribió para presentar la operación como un éxito, sin reflejar la magnitud de las muertes registradas cerca de los puntos de entrega.
El asesor también habría intervenido en comunicaciones sobre los ataques de colonos en Cisjordania. Mientras el personal buscaba advertir sobre la insuficiente respuesta de las autoridades israelíes, un cable enviado a Washington destacó las medidas de Netanyahu para combatir la violencia.
De acuerdo con la investigación, las discrepancias entre las noticias y los reportes oficiales llevaron a funcionarios de la Casa Blanca y del Departamento de Estado a contactar directamente al personal de la embajada, por fuera de los canales habituales, en al menos dos ocasiones.
Los pedidos de información del Congreso
Otro episodio involucra un reclamo de 30 integrantes del Congreso estadounidense sobre las investigaciones de asesinatos de ciudadanos de ese país a manos de colonos o fuerzas israelíes en Cisjordania.
El pedido se produjo después de la muerte de Nasrallah Abu Siyam, de 19 años, baleado en febrero cuando intentaba impedir que colonos robaran ganado en su aldea.
Según las fuentes citadas por el diario, la embajada elaboró un informe que detallaba los escasos avances de las investigaciones, el archivo de algunos expedientes y la ausencia de acusaciones judiciales por esas muertes.
Milstein habría frenado el reporte y propuesto una respuesta que afirmara que Israel llevaba adelante las investigaciones correctamente. La comunicación finalmente enviada por el Departamento de Estado sostuvo que la embajada trabajaba con las autoridades israelíes para que se rindieran cuentas por los hechos.
El senador demócrata Chris Van Hollen, quien encabezó el reclamo, consideró insuficiente la respuesta y advirtió que la falta de esclarecimiento pone en riesgo a otros ciudadanos estadounidenses.
El rechazo del embajador
No está claro hasta qué punto Huckabee conocía cada una de las intervenciones de su asesor. Según los testimonios recogidos, Milstein actuó en ocasiones por su cuenta, aunque el embajador también habría participado en algunas modificaciones y lo habría frenado en otras.
Ambos declinaron las solicitudes de entrevista. En una respuesta escrita, Huckabee rechazó categóricamente las acusaciones, sin abordar los episodios específicos planteados por el Times. También expresó públicamente su confianza en su colaborador.
La investigación no pudo establecer si las intervenciones de Milstein influyeron en la política de la Casa Blanca. Sin embargo, los funcionarios consultados señalaron que la retención o alteración de información puede comprometer el trabajo diplomático y afectar las decisiones de Washington sobre el conflicto.
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