España comenzó a aplicar controles fronterizos temporales a viajeros procedentes de Italia, en una nueva derivación de la crisis abierta entre ambos países después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio.
La decisión del gobierno de Pedro Sánchez responde directamente a las restricciones adoptadas previamente por Roma, que restableció controles para viajeros procedentes de España tras el ingreso de unas 72.000 personas al enclave español en el norte de África desde el vecino Marruecos.
Las inspecciones comenzaron a las 00 del sábado y se extenderán, en principio, hasta la misma hora del 7 de septiembre.
Las autoridades indicaron que los procedimientos se realizan de manera aleatoria en las conexiones aéreas y marítimas provenientes de Italia, con especial atención sobre los ciudadanos de terceros países. En el caso de los vuelos seleccionados, los agentes realizan las verificaciones a la salida de la pasarela de desembarque. Los controles no alcanzan a todos los vuelos ni a la totalidad de los pasajeros y se busca evitar alteraciones.
Madrid justificó la medida por “la persistente presión migratoria irregular” que afronta Italia, uno de los principales puntos de ingreso a Europa de miles de personas que cada año intentan alcanzar el continente por el Mediterráneo.
La decisión española fue anunciada el viernes, después de que el gobierno italiano rechazara un ultimátum de Madrid para poner fin a los controles que Roma había establecido a raíz de la crisis de Ceuta.
“No veo mucho la palabra diplomacia utilizada en estas decisiones, ni por parte del gobierno italiano ni tampoco por parte del gobierno español”, señaló a la agencia AFP María Celeste Grillo, una turista italiana que acababa de aterrizar en el aeropuerto de Barajas, en Madrid.
La Unión Europea busca contener la tensión
El conflicto encendió las alarmas en la Unión Europea por sus posibles consecuencias sobre el espacio Schengen, que garantiza la libre circulación entre buena parte de los países del bloque y permite restablecer controles internos únicamente bajo determinadas circunstancias.
El responsable de Migración de la UE, Magnus Brunner, informó que mantuvo conversaciones este sábado con los ministros del Interior de España e Italia y aseguró que ambos gobiernos ratificaron el carácter temporal de las restricciones.
“Subrayé los avances logrados en la lucha contra la migración ilegal y señalé que la confianza entre los Estados miembros es nuestro activo más valioso”, afirmó Brunner.
Según el funcionario europeo, las autoridades españolas garantizaron además que lo ocurrido en Ceuta “no tendrá un efecto duradero en el espacio Schengen”.
Brunner también dejó abierta la posibilidad de una desescalada en los próximos días. “Hay indicios por parte de Italia de que los controles podrían levantarse pronto”, señaló.
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