Las erupciones del Monte Etna obligaron a cancelar o desviar cientos de vuelos durante la última semana que se dirigieran al aeropuerto de Catania, en la isla de Sicilia (sur de Italia). Los flujos de lava descendieron hasta los 1.350 metros de altura en zonas de bosque, lo que desató incendios menores y la acumulación de cenizas.
La compañía gestora, Società Aeroporto Catania, confirmó que la infraestructura enfrenta su crisis más grave en 20 años debido a la intensa actividad volcánica. Las operaciones permanecerán suspendidas al menos hasta las 02.00 del sábado, por lo que las autoridades instan a los viajeros a no dirigirse al recinto sin verificar previamente el estado de su vuelo con la aerolínea correspondiente.
El Etna es el mayor volcán activo de Europa y la actividad más reciente ha sido inusual por su persistencia y por las emisiones sostenidas de ceniza. Los vientos del norte han esparcido pequeñas cantidades de ceniza hasta Malta y el norte de África.
Según estimaciones de la asociación sectorial Assoesercenti, el impacto económico en el sector turístico podría oscilar entre los 13 y 24 millones de euros. En ese marco, aerolíneas como Ryanair, easyJet y Wizz Air han reportado cancelaciones masivas y retrasos significativos, intentando gestionar los desvíos de sus aeronaves ante la incertidumbre climática.
La emergencia en la isla de Sicilia se prolonga desde hace más de una semana y coincide con el fin de semana de Ferragosto, la festividad estival por excelencia en Italia, que se celebra el 15 de agosto y concentra un elevado número de desplazamientos de turistas nacionales e internacionales.
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