El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que durante los próximos 90 días permitirá el ingreso de hasta 300 mil toneladas de carne vacuna destinada principalmente a carne molida sin aranceles fuera de cuota, una decisión que despertó expectativa entre los frigoríficos argentinos ante la posibilidad de ampliar las exportaciones hacia ese mercado.
El mandatario comunicó la medida a través de Truth Social y explicó que busca aumentar la oferta para contener el fuerte incremento de los precios de la carne en Estados Unidos, en un escenario marcado por la reducción del stock ganadero.
Trump sostuvo que el número de cabezas de ganado bovino estadounidense cayó hasta “su menor tamaño en la historia moderna” y aseguró que la apertura temporal de las importaciones permitirá reducir los precios mientras el sector trabaja en la recomposición del rodeo.
Según afirmó, existe además el compromiso de que la carne incorporada mediante este mecanismo sea comercializada a valores un 25% inferiores a los actuales.
Cautela entre los frigoríficos
En la Argentina, el anuncio fue recibido con expectativa, aunque tanto desde el Gobierno como desde la industria frigorífica aguardan conocer los detalles de su instrumentación y, fundamentalmente, qué participación podrían tener los exportadores nacionales.
“Hasta el momento, es solo un posteo del presidente de Estados Unidos que habla de 300 mil toneladas de importación de carne sin arancel, de dos productos, concretamente bloques y carne picada, pero no hay ninguna resolución, ninguna normativa que establezca que esto está operativo”, advirtió Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC).
El dirigente recordó que anteriormente hubo anuncios que finalmente no llegaron a concretarse y señaló que el sector prefiere evitar “generar falsas expectativas” hasta que exista una normativa.
Daniel Urcía, vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), también destacó las posibilidades que podría abrir la decisión. “Es una decisión acotada a 90 días. De concretarse, nos alienta a pensar que podemos renovar el acuerdo actual y tal vez elevar el volumen de cuota para 2027”, expresó.
Un mercado clave para la Argentina
Actualmente, la Argentina cuenta con un cupo anual de 100 mil toneladas de carne bovina para ingresar al mercado estadounidense. En paralelo, el Gobierno mantiene negociaciones para sostener ese volumen durante el próximo año.
Estados Unidos se consolidó como el segundo destino de las exportaciones argentinas de carne vacuna, únicamente detrás de China. Entre enero y junio de 2026, el país exportó 411.705 toneladas equivalentes res con hueso, un 10% más que en igual período del año anterior.
China concentró el 53% de los embarques, mientras que Estados Unidos representó el 19,5%. Más atrás quedaron Israel, con el 10%; la Unión Europea, con el 9,1%; y Chile, con cerca del 2%.
Las ventas externas de carne vacuna generaron además US$2.202 millones durante el primer semestre, lo que significó un crecimiento del 44,7% frente al mismo período de 2025.
Menor producción en Estados Unidos
La decisión de Trump se produce en momentos en que Estados Unidos enfrenta una fuerte reducción de su stock bovino y una menor producción de carne.
Según datos del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), la producción cayó en 2025 un 6% respecto de 2022, cuando había alcanzado el récord de 12,9 millones de toneladas.
A su vez, las existencias ganaderas fueron estimadas en 86,3 millones de cabezas en 2025, el nivel más bajo desde que existen registros. Entre 2019 y 2025, el rodeo estadounidense se redujo en unos 7,5 millones de animales.
La situación cobra especial relevancia porque Estados Unidos es también el mayor consumidor mundial de carne bovina, con alrededor de 13,2 millones de toneladas equivalentes res. En 2025, su consumo superó en más de un millón de toneladas a la producción doméstica.
En ese escenario, la apertura anunciada por Trump podría convertirse en una oportunidad para los países exportadores. Para los frigoríficos argentinos, sin embargo, el alcance concreto dependerá de la reglamentación de la medida y de cuánto de esas 300 mil toneladas pueda ser abastecido por la producción nacional.
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