La primera encuesta publicada después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil ubicó al senador Flávio Bolsonaro seis puntos porcentuales por delante del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que buscará la reelección el próximo 25 de octubre. El sondeo representa una señal de alerta para el mandatario, que llega a la instancia decisiva con una diferencia mínima respecto de su rival.
Según el relevamiento de PoderData, difundido en asociación con la aplicación Aya Bancah, Bolsonaro reúne el 53% de los votos válidos, frente al 47% de Lula. Los porcentajes excluyen los sufragios en blanco y nulos y muestran una distancia superior a la que arrojaron las urnas el 4 de octubre, cuando el senador obtuvo el 47,03% de los votos y el presidente alcanzó el 45,16%.
La encuesta fue realizada entre el 5 y el 7 de octubre, sobre una muestra de 3.000 electores de 705 municipios de las 27 unidades federativas de Brasil. El estudio tiene un margen de error de 1,8 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%. Los resultados reflejan un cambio respecto de la medición anterior de la misma consultora, en la que Lula había perdido tres puntos y Bolsonaro había sumado esa misma cantidad.
Aunque el senador ya había aparecido por delante del presidente en relevamientos previos, nunca había alcanzado una diferencia tan amplia en los estudios de PoderData: hasta ahora, la brecha máxima había sido de cuatro puntos. La distancia se había reducido a dos puntos e incluso desaparecido poco antes de la primera vuelta.
El nuevo escenario también expone profundas diferencias entre los votantes. Bolsonaro consigue su mayor respaldo entre los hombres, con el 57%, frente al 37% de Lula. Entre las mujeres, en cambio, el presidente mantiene la ventaja: obtiene el 50% de las preferencias, contra el 42% de su adversario.
CONTRASTES SEGÚN LA EDAD
La edad también marca contrastes. Lula conserva una posición favorable entre los electores de 16 a 24 años, con el 52% frente al 40% del senador. Sin embargo, Bolsonaro se impone en todas las franjas siguientes: alcanza el 50% entre quienes tienen de 25 a 44 años, el 49% en el grupo de 45 a 59 y el 52% entre los mayores de 60. Las diferencias se repiten según el nivel educativo. Lula lidera entre quienes tienen la escolaridad básica, con el 53% frente al 39% de Bolsonaro.
Pero el candidato del Partido Liberal obtiene una ventaja de 17 puntos entre quienes completaron la educación media: reúne el 55%, contra el 38% del mandatario. Entre los votantes con estudios superiores, también se ubica al frente, con el 51% frente al 45%.
Los ingresos familiares completan el mapa de una sociedad dividida. Lula conserva respaldo entre los hogares que perciben menos de dos salarios mínimos, donde alcanza el 48%, frente al 42% de su rival.
Bolsonaro, en cambio, obtiene el 57% entre quienes ganan de dos a cinco salarios mínimos y el 55% entre los hogares de ingresos superiores a cinco salarios mínimos.
Con estos resultados, el senador opositor llega fortalecido a la recta final de la campaña. La segunda vuelta del 25 de octubre definirá si logra transformar esa ventaja inicial en una victoria o si Lula consigue revertir la tendencia y continuar en el poder.
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