TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Cruces por el paso de un buque militar británico en aguas argentinas

El patrullero HMS Medway navegó desde las Islas Malvinas hacia Punta Arenas y desató una nueva controversia diplomática

El HMS Medway de la Armada Británica / Web

Por Redacción

La navegación del patrullero británico HMS Medway desde las Islas Malvinas hacia el puerto chileno de Punta Arenas volvió a generar tensión en torno al conflicto de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido. A una semana del episodio, la Cancillería nacional continuaba evaluando la posibilidad de emitir algún tipo de pronunciamiento oficial, en medio de versiones contrapuestas sobre la manera en que se desarrollaron los hechos.

El paso de la embarcación militar se produjo en un contexto marcado por cambios geopolíticos en el Atlántico Sur y por el avance de nuevos proyectos de explotación petrolera en aguas en disputa.

Versiones opuestas sobre las comunicaciones

De acuerdo con fuentes británicas, las autoridades del Reino Unido informaron con antelación a la Cancillería argentina, al Ministerio de Defensa y al Estado Mayor Conjunto sobre la partida del HMS Medway desde las Malvinas con destino a Chile para realizar tareas logísticas y de abastecimiento.

Según esa versión, la notificación se realizó cuando el buque todavía se encontraba en aguas bajo control británico alrededor del archipiélago y antes de ingresar en aguas jurisdiccionales argentinas.

Sin embargo, otras fuentes sostienen que el aviso fue realizado de manera informal y cuando la embarcación ya se desplazaba hacia sectores cercanos a Santa Cruz y Tierra del Fuego, lo que generó malestar en distintos ámbitos de la Armada y reavivó el debate sobre el cumplimiento de los mecanismos de confianza establecidos entre ambos países.

La principal discusión gira en torno a si el episodio podría constituir una vulneración de los Acuerdos de Madrid, firmados entre 1989 y 1990, que permitieron restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países e incorporaron mecanismos de comunicación y prevención de incidentes militares en el Atlántico Sur.

El HMS Medway es uno de los patrulleros de la Marina Real británica encargados de la vigilancia de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Desde enero pasado reemplazó en esa función al HMS Forth.

Especialistas destacan que este tipo de episodios no son inéditos y recuerdan que, desde el fin de la guerra de 1982, se registraron numerosas controversias vinculadas al movimiento de embarcaciones y aeronaves militares británicas en la región.

El petróleo en la mira

La nueva polémica se produce además en momentos en que las compañías Navitas y Rockhopper avanzan en proyectos de exploración y futura explotación de hidrocarburos en aguas cercanas a las Islas Malvinas, un escenario que podría modificar el valor estratégico del archipiélago.

El anuncio también coincide con el interés del Gobierno nacional por profundizar los vínculos económicos con el Reino Unido. En ese marco, el presidente Javier Milei prepara una visita al país europeo prevista para los próximos meses, con el objetivo de promover inversiones y fortalecer las relaciones comerciales.

El paso del HMS Medway generó cuestionamientos por parte del gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, que calificó el episodio como una provocación y reclamó una respuesta más firme por parte de la administración nacional.

En paralelo, legisladores de distintos espacios políticos presentaron pedidos de informes en el Congreso para que el Poder Ejecutivo detalle las actuaciones diplomáticas y operativas realizadas ante el desplazamiento del buque británico.

Mientras tanto, el episodio volvió a poner en primer plano el debate sobre la estrategia argentina respecto de la cuestión Malvinas y sobre la necesidad de definir políticas de largo plazo frente al creciente interés internacional por los recursos naturales y la importancia geopolítica del Atlántico Sur.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD
' + '

' + safeMsg + '

' + '' + ''; function close() { overlay.classList.remove('qp-visible'); setTimeout(function () { overlay.parentNode && overlay.parentNode.removeChild(overlay); }, 200); } overlay.querySelector('.qp-modal-btn').addEventListener('click', close); overlay.addEventListener('click', function (e) { if (e.target === overlay) close(); }); document.addEventListener('keydown', function onKey(e) { if (e.key === 'Escape') { close(); document.removeEventListener('keydown', onKey); } }); document.body.appendChild(overlay); // Trigger reflow for transition overlay.offsetHeight; overlay.classList.add('qp-visible'); } if (document.readyState === 'loading') { document.addEventListener('DOMContentLoaded', show); } else { show(); } } catch (e) { /* fail silently */ } })();