La agitación política desatada en la India ilustra cómo el poder tradicional, la precariedad laboral juvenil y la cultura digital de la Generación Z colisionaron de forma inesperada.
El detonante fue un insulto institucional que encendió la mecha de la indignación juvenil y dio forma a un fenómeno sin precedentes contra el gobierno de Narendra Modi.
La mecha se encendió cuando una alta autoridad institucional empleó un término despectivo para referirse a los miles de jóvenes desempleados que reclamaban transparencia, tildándolos despectivamente de “cucarachas”. En lugar de desmovilizar a la juventud, la palabra actuó como un bumerán político.
EL EMPLEO EN LA MIRA, EN UNA PAÍS DE LOS QUE MÁS CRECEN
El descontento venía acumulándose entre los jóvenes indios debido a la precariedad laboral estructural, la falta de empleo calificado y los reiterados escándalos de filtración de exámenes en oposiciones públicas.
La actividad de India suele crecer entre un 6,5% y un 7,8% anual, situándose de manera consistente como la gran economía de mayor crecimiento en el mundo.
La expansión industrial (manufactura y construcción) y el sector de servicios informáticos y tecnológicos impulsan la mayor parte del crecimiento del PIB.
ARMAS DIGITALES
La Generación Z india tomó el insulto como símbolo de identidad y resistencia. De las redes sociales nació el satírico Cockroach Janta Party (CJP) o “Partido Popular de las Cucarachas”.
A diferencia de las oposiciones tradicionales, el CJP no contaba con estructuras ni financiación. Su munición fueron memes en Instagram y TikTok, parodias de los videos promocionales del gobierno y consignas irónicas como “IKEA tiene un mejor gabinete que el de Modi” o pancartas tipo “Mi ex me ignoraba menos que este gobierno”.
Modi había construido su imagen en torno a la invulnerabilidad y el control de la narrativa digital. La movilización juvenil desarmó esa retórica respondiéndole en su propio terreno con humor absurdo e irreverencia.
NUEVA MARCHA
Miles de personas, mientras, participaron el domingo en una protesta de la oposición india para pedir la dimisión del jefe electoral a raíz de una controvertida reforma del registro de votantes que, según ellos, beneficia al partido gobernante. La revisión del padrón electoral en el país más poblado del mundo ha desatado protestas de la oposición y del movimiento de las “cucarachas”, creado en internet para canalizar la indignación de la Generación Z.
La Comisión Electoral asegura que la iniciativa es necesaria para garantizar la precisión del censo, pero la oposición considera que se está manipulando para favorecer al partido Bharatiya Janata (BJP) del primer ministro Modi.
Los manifestantes liderados por Rahul Gandhi, dirigente del partido opositor Congreso, corearon “ladrón de votos, deja tu cargo” durante su marcha por Nueva Delhi. La reforma llevó a la eliminación de más de 133 millones de nombres del censo, según cifras publicadas por medios indios y citadas por partidos opositores en recursos judiciales.
Los críticos aseguran que estas supresiones afectaron de forma desproporcionada a las minorías, especialmente a los musulmanes.
En cambio, los miembros del gobernante BJP, de ideología nacionalista hindú, sostienen que muchos migrantes musulmanes indocumentados del vecino país de Bangladés entraron fraudulentamente en el padrón electoral de India.
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