TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

De la Espriella impulsa un giro radical en Colombia

Tras una ajustada elección, llamó a la unidad. Bases de EE UU, megacárceles, fuerte recorte estatal y dolarización, en la agenda
Abelardo de la Espriella, habla con sus seguidores detrás de un cristal antibalas, el domingo tras su victoria, en Barranquilla / AFP

Por Redacción

El abogado y empresario Abelardo de la Espriella asumirá la presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto tras imponerse en una de las elecciones más reñidas de la historia reciente, con una diferencia inferior a un punto porcentual frente al izquierdista Iván Cepeda. El resultado, aún sujeto al escrutinio oficial, marca el retorno de la derecha al poder en un país atravesado por décadas de conflicto armado interno y alta polarización política.

La jornada electoral estuvo marcada por una participación histórica de más de 26,3 millones de votantes, equivalente al 63,59% del padrón. En medio de denuncias cruzadas, pedidos de revisión de actas y advertencias sobre protestas, el país cerró una elección considerada la más ajustada de su historia reciente. Aun así, el presidente electo buscó rápidamente enviar un mensaje de estabilidad institucional.

LLAMADO A LA UNIDAD

“A partir de este momento terminan la campaña electoral, las divisiones y los enfrentamientos políticos”, afirmó De la Espriella ante miles de seguidores en Barranquilla, donde celebró su victoria en el emblemático monumento Ventana al Mundo. En ese mismo discurso sostuvo: “Seré el presidente de todos los colombianos”, en un intento de proyectar unidad tras una contienda extremadamente polarizada.

Pese al tono conciliador inicial, su programa de gobierno representa uno de los giros más profundos de las últimas décadas en Colombia. En materia de seguridad, el mandatario electo propone un alineamiento estratégico total con Estados Unidos, incluyendo la instalación de bases militares estadounidenses en territorio colombiano y el relanzamiento de una cooperación similar al antiguo “Plan Colombia”. Su nueva versión, denominada “Plan Colombia II”, apunta a intensificar la lucha contra el narcotráfico mediante operaciones conjuntas, inteligencia compartida y una ofensiva militar ampliada contra carteles, disidencias y guerrillas.

El esquema también contempla la participación activa de Colombia en la alianza anticrimen promovida por Washington, en un contexto regional donde la influencia de Estados Unidos vuelve a ganar peso. Según su visión, el país debe integrarse plenamente a una estrategia hemisférica contra el crimen organizado, con apoyo directo de la administración de Donald Trump.

MEGACÁRCELES Y ARMAS

Uno de los pilares más controvertidos de su plataforma es la construcción de diez megacárceles de máxima seguridad. Inspirado en modelos aplicados en otros países de la región, el plan prevé establecimientos penitenciarios “a diez pisos bajo tierra”, destinados a criminales de alto riesgo. Allí, según sus declaraciones de campaña, los reclusos vivirían bajo un régimen de extrema vigilancia y condiciones básicas de subsistencia.

La iniciativa ha sido respaldada por sectores que exigen mayor dureza contra el crimen, pero criticada por organizaciones de derechos humanos que advierten sobre posibles violaciones a estándares internacionales.

En paralelo, De la Espriella propone flexibilizar la portación de armas para civiles, permitiendo su uso a ciudadanos que acrediten condiciones físicas y psicológicas adecuadas. La medida forma parte de una estrategia de seguridad que combina fortalecimiento estatal con participación ciudadana en la defensa.

En el plano económico, el nuevo gobierno plantea una transformación estructural del Estado. Entre sus principales objetivos figura la reducción del tamaño del sector público en un 40%, la disminución de impuestos corporativos y una agenda de desregulación orientada a atraer inversión extranjera. A esto se suma la promoción del fracking como motor de expansión energética y generación de divisas.

Uno de los puntos más debatidos es la eventual dolarización de la economía colombiana, una propuesta que el presidente electo defendió durante la campaña como parte de su proyecto de “país milagro”. El objetivo sería estabilizar la moneda, controlar la inflación y aumentar la confianza de los mercados internacionales, aunque expertos advierten sobre los desafíos de soberanía monetaria que implicaría.

En política exterior, el mandatario ha planteado una revisión profunda del rol de Colombia en organismos multilaterales como la ONU y la OEA, a los que considera “directorios políticos de la izquierda”. También ha sugerido la posibilidad de retirarse de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y reconfigurar la red diplomática, transformando embajadas en centros de negocios orientados a la atracción de capitales.

Uno de los puntos más debatidos es la dolarización eventual de la economía del país

El giro geopolítico incluye además un mayor acercamiento a Washington, con la expectativa de reincorporar a Colombia a esquemas de cooperación regional en seguridad y combate al narcotráfico. Este reposicionamiento internacional marca una ruptura con la orientación del gobierno anterior y refuerza la alineación estratégica con Estados Unidos.

Sin embargo, el propio De la Espriella intentó equilibrar el tono tras su victoria. “Soy un hombre formado en las leyes, respetuoso de las ramas del poder, del Congreso y las altas cortes. El mío será un Gobierno absolutamente democrático y garante de la libertad y la institucionalidad”, afirmó, buscando enviar señales de continuidad institucional pese a la magnitud de sus reformas.

PAÍS DIVIDIDO

El desafío inmediato será gobernar un país dividido casi en dos mitades, con un Congreso fragmentado y una oposición vigilante del cumplimiento de los acuerdos institucionales. Analistas advierten que la implementación simultánea de reformas de seguridad, economía y política exterior podría redefinir el modelo de Estado colombiano.

TRUMP, CONTENTO
Donald Trump felicitó al presidente electo colombiano Abelardo de la Espriella y expresó su deseo de trabajar con él para fortalecer la relación entre ambos países. Washington busca cooperación en materia de seguridad, economía, control migratorio y comercio bilateral.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD