Los festejos por la boda de Donald Trump Jr. y Bettina Anderson fueron parcialmente financiados por Umar Kremlev, un oligarca ruso, vinculado a Vladimir Putin, según confirmó la pareja.
Bettina Trump explicó en Instagram que Kremlev, titular de la Asociación Internacional de Boxeo, es un “querido amigo” que organizó y pagó dos noches de celebraciones posteriores al casamiento, realizado en mayo. La novia calificó el aporte como un “regalo de bodas extraordinariamente generoso”.
La confirmación llegó después de una investigación de ProPublica que informó que Kremlev pagó cientos de miles de dólares de los gastos del festejo en Bahamas. Entre ellos figuró el alquiler de una de las dos islas privadas donde se desarrolló una celebración de tres días y fuegos artificiales.
La pareja buscó separar esas celebraciones de la ceremonia matrimonial. Bettina Trump sostuvo que ambos se casaron en privado, rodeados únicamente por sus familiares, y que el fin de semana posterior había sido organizado como un encuentro con amigos.
“CRÍTICAS INJUSTAS”
La novia rechazó cualquier lectura política del regalo. “La amistad no requiere un motivo político. La generosidad no viene automáticamente con una agenda”, afirmó, al considerar injusto que un festejo sea presentado de manera “siniestra” solo por su origen.
El vínculo adquiere especial relevancia por la relación de Kremlev con Putin. El empresario fue distinguido por el mandatario ruso con la Orden de la Amistad y, según medios chinos, acompañó al presidente en una delegación que viajó a China.
El episodio ocurre mientras Rusia mantiene su invasión de Ucrania.
Los nuevos datos también reavivan el escrutinio sobre Trump Jr. y sus contactos con Rusia. Durante la campaña presidencial de 2016 en Estados Unidos, su reunión con la abogada rusa Natalia Veselnitskaya en la Torre Trump fue investigada.
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