Estados Unidos celebró el 250° aniversario de su independencia en una jornada atravesada por las altas temperaturas, multitudinarios actos oficiales y un fuerte protagonismo del presidente Donald Trump, quien convirtió la conmemoración en una demostración de liderazgo político y nacionalismo.
La efeméride recordó la firma de la Declaración de Independencia del 4 de julio de 1776, aunque este año encontró al país inmerso en un escenario de marcada polarización política.
Las celebraciones coincidieron además con una intensa ola de calor que mantuvo bajo alerta meteorológica a unos 160 millones de personas. En Washington, donde la temperatura alcanzó los 39 grados y la sensación térmica superó los 40, fue suspendido el tradicional desfile del 4 de Julio.
Pese a ello, Trump encabezó un acto en la explanada del National Mall, acompañado por sobrevuelos militares, bandas de música y un gran espectáculo de fuegos artificiales. A través de su red Truth Social destacó la masiva concurrencia a los festejos y celebró el entusiasmo de los asistentes.
Diferencias políticas
Miles de personas participaron de los actos luciendo los colores de la bandera estadounidense. Algunos destacaron el orgullo por la historia del país y las libertades conquistadas, mientras que otros aprovecharon la fecha para expresar preocupación por el actual clima político.
Varios asistentes señalaron que la conmemoración debía representar a todos los estadounidenses y cuestionaron el fuerte sello partidario que adquirieron los actos oficiales. Otros, en cambio, respaldaron el discurso del mandatario y reivindicaron el patriotismo impulsado desde la Casa Blanca.
La división política también quedó reflejada en distintos puntos de Washington, donde pequeños grupos nacionalistas realizaron manifestaciones con consignas a favor de “recuperar Estados Unidos”, en un contexto de creciente tensión de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Miradas contrapuestas
Durante los festejos, Trump reiteró su mensaje centrado en la defensa de la identidad estadounidense y advirtió sobre lo que definió como amenazas provenientes de sectores radicales y de izquierda. El vicepresidente JD Vance reforzó esa línea al llamar a los ciudadanos a valorar la historia y la grandeza del país.
En contraste, el papa León XIV aprovechó la fecha para destacar el aporte histórico de los inmigrantes al desarrollo de Estados Unidos y sostuvo que defender la vida humana también implica acoger y proteger a quienes llegan al país en busca de nuevas oportunidades.
Nueva York desplegó una histórica revista naval
Mientras Washington concentró los actos políticos, Nueva York fue escenario de una de las mayores celebraciones del aniversario con un impresionante desfile naval sobre el río Hudson.
Más de 40 grandes veleros procedentes de una veintena de países navegaron frente a miles de espectadores, acompañados por embarcaciones militares estadounidenses y extranjeras en el marco de la séptima Revista Naval Internacional organizada por el país.
Entre los buques participantes estuvieron la Fragata Libertad de Argentina, el Esmeralda de Chile, el BAP Unión de Perú y el Juan Sebastián Elcano de España, además de varios navíos históricos y modernos que permanecerán abiertos al público durante los próximos días.
La celebración incluyó también una exhibición aérea encabezada por los Blue Angels de la Marina estadounidense, que realizaron acrobacias sobre el perfil de los rascacielos de Manhattan.
Pese a que una fuerte tormenta registrada la noche anterior provocó algunos daños en embarcaciones e instalaciones preparadas para el evento, los organizadores lograron mantener el programa previsto.
La jornada concluyó con el tradicional espectáculo de fuegos artificiales patrocinado por Macy’s, que este año celebró además el 50° aniversario de su histórico show pirotécnico sobre los ríos Hudson y East River.
El debate sobre el país
A dos siglos y medio de la independencia, distintas encuestas muestran un país dividido sobre el rumbo de la nación. Un sondeo de la Universidad Quinnipiac indicó que seis de cada diez estadounidenses consideran que el país todavía no cumple plenamente los ideales proclamados en la Declaración de Independencia, una percepción que cambia de manera marcada según la identificación política de los consultados.
Mientras millones de personas participaron de desfiles, conciertos y festivales desde Boston hasta Los Ángeles, representantes de pueblos originarios recordaron que la historia del territorio estadounidense comenzó mucho antes de 1776 y reclamaron mayor reconocimiento a las comunidades indígenas en una fecha cargada de simbolismo nacional.
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