En medio de la intensa ola de calor que afecta a gran parte de Europa, la Torre Eiffel cerrará de manera excepcional este fin de semana a las 16, varias horas antes de su horario habitual de verano, que suele extenderse hasta pasada la medianoche.
La medida fue anunciada por los responsables del emblemático monumento parisino, que recibe alrededor de siete millones de visitantes por año, y se enmarca en una serie de restricciones adoptadas para enfrentar las temperaturas extremas.
Los museos del Louvre y de Orsay también modificaron su funcionamiento. El primero permanecerá abierto únicamente hasta las 16 y el segundo hasta las 17, en ambos casos con restricciones que se extenderán durante los próximos días.
Según los servicios meteorológicos, París tuvo ayer una temperaturas máxima de 35 grados centígrados. Un total de 24 departamentos franceses, donde residen más de 22 millones de personas, se encontraban bajo alerta roja, el nivel máximo emitido por Météo-France. Otros 59 departamentos permanecían bajo alerta naranja.
Preocupación por el cambio climático
La situación coincide con el inicio de un fin de semana largo en Francia, previo a las celebraciones del 14 de julio (fiesta nacional de Francia, conocida como el Día de la Bastilla), lo que provocó una fuerte afluencia de personas en rutas y estaciones ferroviarias.
Ante el riesgo de incendios y las condiciones de sequía, numerosas ciudades decidieron suspender los tradicionales espectáculos de fuegos artificiales de la Fiesta Nacional.
Francia atraviesa la tercera ola de calor del año y el gobierno de Emmanuel Macron enfrenta cuestionamientos por la supuesta falta de preparación ante estos fenómenos extremos, cuya creciente frecuencia es asociada por la comunidad científica al cambio climático provocado por la actividad humana.
Según datos oficiales, las altas temperaturas dejaron más de 2.000 muertes en junio y otras 300 a fines de mayo.
Los incendios se multiplican en el sur de Europa
La emergencia climática también se refleja en el aumento de los incendios forestales. Más de 25.000 hectáreas se quemaron en Francia desde comienzos de año, casi el doble de la superficie afectada en el mismo período de 2025.
El presidente Macron llamó a extremar las medidas de prevención y advirtió que nueve de cada diez incendios tienen origen humano.
“Un solo segundo de distracción puede poner en riesgo a las familias, poner en peligro a quienes nos protegen y destruir nuestro campo”, expresó el mandatario a través de las redes sociales.
Los especialistas del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (Copernicus Effis) mantienen un escenario de riesgo extremo en gran parte del continente y advierten que la etapa más crítica de la temporada aún no comenzó.
Evacuaciones y víctimas en Francia, Portugal y España
En el sur de Francia, los incendios en los Pirineos Orientales obligaron a evacuar a más de 10.000 personas y llevaron a las autoridades a restringir el acceso de público en una etapa del Tour de Francia. Solo en el macizo del Mont Canigó, las llamas arrasaron cerca de 5.000 hectáreas de bosque.
En Portugal, el incendio registrado en la región de Vouzela, en el distrito de Viseu, se convirtió en uno de los más devastadores de la temporada. El fuego consumió más de 13.000 hectáreas y avanzó a un ritmo de hasta 600 hectáreas por hora, lo que obligó al país a activar el Mecanismo Europeo de Protección Civil y solicitar ayuda internacional.
La situación también es crítica en España. Un incendio forestal desatado en la provincia de Almería dejó al menos 12 muertos, más de 20 desaparecidos y cientos de evacuados.
Según las autoridades andaluzas, varias víctimas fallecieron tras intentar escapar de las llamas, pese a las recomendaciones de permanecer resguardadas. Entre los fallecidos habría ciudadanos de distintas nacionalidades, y los equipos de emergencia no descartan que el número de víctimas continúe aumentando en las próximas horas.
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