Un gigantesco habitante del pasado volvió a caminar, al menos en la imaginación de los científicos. Un grupo internacional de paleontólogos descubrió en Tailandia los restos del dinosaurio más grande hallado hasta ahora en el sudeste asiático: una criatura colosal de casi 30 metros de largo y unas 27 toneladas de peso que vivió hace alrededor de 120 millones de años. El nuevo gigante fue bautizado como Nagatitan chaiyaphumensis, un nombre que mezcla mitología y geografía. “Naga” hace referencia a una serpiente acuática legendaria del folclore asiático, “titán” alude a los gigantes de la mitología griega y “chaiyaphumensis” homenajea a la provincia tailandesa donde descubrieron los fósiles. Los investigadores analizaron vértebras, costillas, huesos de la pelvis y enormes patas, incluida una pieza delantera de 1,78 metros, casi del tamaño de una persona adulta. Esos restos calcularon que el animal pesaba tanto como nueve elefantes asiáticos juntos. Este dinosaurio de cuello larguísimo pertenecía al grupo de los saurópodos, famosos por su tamaño descomunal y sus colas interminables. En aquella época, la región donde vivía era seca y atravesada por ríos serpenteantes donde convivían peces, cocodrilos y hasta tiburones de agua dulce. El hallazgo se sorprendió porque los fósiles aparecieron en rocas donde normalmente se encuentran especies más recientes. Por eso, los expertos creen que podrían tratarse del último gran saurópodo que habitó el sudeste asiático. Hoy, una reconstrucción a tamaño real del impresionante animal ya puede verse en un museo de Bangkok, donde el “último titán” se convirtió en protagonista después de millones de años.
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