El levantamiento del bloqueo estadounidense a Irán permitió ayer que los primeros petroleros volvieran a atravesar el estrecho de Ormuz tras varios meses de fuerte parálisis, en una de las primeras consecuencias visibles del acuerdo tentativo que busca poner fin a la guerra en Medio Oriente. Las principales navieras comenzaron a reactivar sus rutas y, según datos del sector, más de 12,5 millones de barriles de crudo circularon por la estratégica vía marítima durante la noche del miércoles. Al menos dos petroleros iraníes lograron cruzar sin ser detenidos, mientras otros buques de grandes compañías retomaban el tránsito.
Aunque el transporte marítimo empezó a normalizarse, Irán aclaró que el paso continúa bajo supervisión militar y que la navegación aún requiere coordinación con sus autoridades. Además, parte del canal principal permanece afectado por minas, por lo que los barcos utilizan rutas alternativas.
En paralelo, el acuerdo sigue mostrando señales de fragilidad. El entendimiento prevé un alto el fuego permanente y abre un período de 60 días para negociar un pacto definitivo sobre el programa nuclear iraní.
En tanto, Estados Unidos comenzó a aliviar sanciones que permiten reactivar las exportaciones de petróleo del país persa.
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